9 de mayo de 2025 a las 06:10
Prosperidad compartida: la visión de Sheinbaum
La reciente Convención Nacional Bancaria, celebrada en la hermosa Bahía de Banderas, Nayarit, se convirtió en el escenario de un importante diálogo sobre la prosperidad en México. La Presidenta Claudia Sheinbaum, en su discurso inaugural, planteó una cuestión fundamental: ¿de qué sirve el crecimiento económico si no se comparte? Sus palabras resonaron con fuerza al afirmar que no podemos hablar de una verdadera prosperidad si esta no llega a todos los mexicanos, especialmente a los que menos tienen.
Este llamado a la prosperidad compartida no se quedó en una simple declaración de buenas intenciones. La mandataria sustentó su argumento con datos concretos. Presentó cifras que demuestran el impresionante crecimiento de las utilidades de la banca comercial en los últimos años, un aumento del 107%, pasando de 24 mil millones de pesos en 2018 a más de 50 mil millones en la actualidad. Este dato, si bien positivo para el sector financiero, contrasta con la realidad de millones de mexicanos que aún no tienen acceso al crédito, una herramienta fundamental para el desarrollo personal y el impulso de la economía familiar. De hecho, la Presidenta señaló que solo el 33% de la población tiene acceso a crédito, una cifra que deja en evidencia la necesidad de ampliar la inclusión financiera en el país.
La clave para lograr esta prosperidad compartida, según Sheinbaum, radica en una economía que “se riega desde abajo”. Esto se traduce en políticas públicas que fortalezcan el poder adquisitivo de las familias, como el aumento al salario mínimo y los programas de bienestar. Estas medidas, argumentó, no solo benefician a los sectores más vulnerables, sino que también dinamizan la economía en su conjunto, generando un círculo virtuoso de crecimiento y desarrollo.
Más allá del tema del crédito, la Presidenta abordó otros aspectos cruciales para el futuro económico del país. Destacó la importancia de la digitalización de trámites para facilitar la inversión y se refirió a la próxima licitación de los 15 Polos de Bienestar, proyectos estratégicos que buscan impulsar el desarrollo regional en distintos puntos del país. Incluso, anunció su intención de visitar estos polos en las próximas semanas, demostrando su compromiso personal con la supervisión y el seguimiento de estas iniciativas.
En un contexto global marcado por la incertidumbre y las reconfiguraciones del comercio internacional, la Presidenta se mostró optimista sobre el futuro de México. Aseguró que el país está bien posicionado para aprovechar las nuevas oportunidades que se presentan y reafirmó su convicción de que la prosperidad compartida es el camino para alcanzar el bienestar del pueblo mexicano.
La presencia de figuras clave en el presidium, como el Secretario de Hacienda, la Gobernadora del Banco de México y el presidente de la Asociación de Bancos de México, subrayó la importancia del diálogo y la colaboración entre el gobierno y el sector financiero para lograr los objetivos planteados. La Convención Nacional Bancaria, sin duda, se convirtió en un espacio para la reflexión y la búsqueda de soluciones conjuntas para construir un México más próspero e inclusivo. El reto está planteado: traducir las palabras en acciones concretas que permitan que el crecimiento económico se traduzca en bienestar para todos los mexicanos.
Fuente: El Heraldo de México