10 de mayo de 2025 a las 02:25
México y la ABM unen fuerzas en la Convención Bancaria 2025
La llegada de Emilio Romano Mussali a la presidencia de la Asociación de Bancos de México (ABM) marca un hito en la historia del sector financiero del país. En un contexto donde la colaboración público-privada se torna crucial para el desarrollo económico, la figura de Romano Mussali emerge como un puente entre las necesidades del gobierno y la capacidad de la banca. Su primer discurso, pronunciado con la solemnidad que la ocasión ameritaba, no solo ratificó el compromiso del sector con el crecimiento económico, sino que delineó una visión clara y concisa para el futuro del sistema financiero mexicano.
La petición del gobierno federal para impulsar el crédito a las PyMes, pequeñas y medianas empresas, no fue simplemente escuchada, sino internalizada como un objetivo común y prioritario. Romano Mussali no se limitó a reconocer la importancia de este sector para la economía nacional, sino que lo vinculó directamente con el ambicioso Plan México, una hoja de ruta hacia un futuro de prosperidad compartida e inclusión social. Este enfoque estratégico, que va más allá de las cifras y las tasas de interés, revela una comprensión profunda de la interconexión entre el desarrollo económico y el bienestar social.
La entrega del "mazo de mando" por parte de Julio Carranza Bolivar simboliza mucho más que un simple cambio de liderazgo. Representa la continuidad de un compromiso con la modernización y la eficiencia del sistema financiero, pero también la apertura a nuevas ideas y perspectivas. Romano Mussali, al tomar las riendas de la ABM, asume la responsabilidad de guiar al sector bancario hacia un horizonte donde la innovación y la tecnología se conjuguen con la responsabilidad social.
El nuevo presidente de la ABM no se limita a hablar de créditos y tasas de interés. Habla de transformación social, de movilidad, de inclusión. Reconoce el poder de la banca para ir más allá de su función tradicional y convertirse en un verdadero motor de cambio para el país. Su visión se centra en llevar los servicios financieros a las zonas desatendidas, a aquellos que históricamente han estado al margen del sistema, empoderándolos y brindándoles las herramientas necesarias para construir un futuro mejor.
En presencia de figuras clave del ámbito económico, como el secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador Zamora, y el presidente de la CNBV, Jesús de la Fuente Rodríguez, el mensaje de Romano Mussali resonó con fuerza. La disposición al diálogo con el gobierno, combinada con la solidez del sistema financiero, crea un escenario propicio para la implementación de estrategias innovadoras que impulsen el crecimiento económico y la inclusión financiera. Su llamado a potenciar lo que ha dado resultados, descartar lo que no funciona y explorar nuevas vías, refleja una mentalidad pragmática y orientada a la acción. El futuro del sistema financiero mexicano se vislumbra prometedor bajo el liderazgo de Emilio Romano Mussali, quien asume el reto con la visión, la determinación y el compromiso necesarios para llevar al sector a un nuevo nivel de desarrollo. La colaboración entre el sector público y privado será la clave para alcanzar las metas planteadas y construir un México más próspero e inclusivo.
Fuente: El Heraldo de México