9 de mayo de 2025 a las 19:45
Golpe a la delincuencia: Operación Fortaleza
La sombra del robo de vehículos se cierne sobre el Valle de México, un flagelo que golpea no solo el patrimonio de las familias, sino también la tranquilidad de toda una sociedad. Ante esta realidad, las autoridades de la Ciudad de México y del Estado de México han decidido unir fuerzas, orquestando un operativo sin precedentes: la Operación "Fortaleza". Imaginen la escena: el pasado 8 de mayo, un despliegue coordinado de fuerzas de seguridad, fiscales y personal especializado irrumpió en la oscuridad de los escondites del crimen, desmantelando la intrincada red de desvalijamiento, remarcado y venta de autopartes robadas.
No se trató de un golpe de suerte, sino del resultado de un meticuloso trabajo de inteligencia. Semanas de investigación, intercambio de información entre los tres órdenes de gobierno, análisis de datos y vigilancia, culminaron en 82 operativos simultáneos: cateos y verificaciones que pusieron al descubierto el corazón de esta actividad ilícita. Desde los talleres mecánicos clandestinos, donde las piezas robadas eran transformadas para borrar su origen, hasta los "deshuesaderos" que se asemejaban a cementerios de automóviles, la Operación "Fortaleza" dejó al descubierto la magnitud del problema.
En la capital del país, las colonias Doctores y Buenos Aires, en la alcaldía Cuauhtémoc, y el corredor Ermita Iztapalapa, fueron escenario de decomisos impresionantes. Montones de autopartes, apiladas como un macabro rompecabezas, alcanzaron la asombrosa cifra de mil 600 toneladas. Cada pieza, una prueba del dolor de una víctima, una historia de impunidad que las autoridades están decididas a cambiar.
Mientras tanto, al otro lado de la frontera invisible que separa a la Ciudad de México del Estado de México, la operación se desarrollaba con la misma intensidad. En 17 municipios, desde Almoloya de Juárez hasta Zumpango, la justicia se abría paso. 36 inmuebles asegurados, 1200 toneladas de autopartes de dudosa procedencia, vehículos y motores robados, cabinas de tractocamiones, placas de circulación… la lista parecía interminable. Incluso se encontraron inhibidores de señal, equipos de comunicación y narcóticos, revelando la complejidad de las redes criminales y su conexión con otros delitos.
La Operación “Fortaleza” no solo fue un despliegue de fuerza, sino también una demostración de coordinación interinstitucional. La Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, las policías municipales… todas unidas bajo un mismo objetivo: combatir el robo de vehículos y devolver la tranquilidad a la ciudadanía.
Pero la lucha contra el crimen no está exenta de riesgos. En Valle de Chalco, la respuesta de los delincuentes fue violenta. Un grupo de civiles atacó a las fuerzas de seguridad con armas de fuego y objetos contundentes. En legítima defensa, los agentes respondieron, resultando heridos cinco elementos, quienes afortunadamente se encuentran fuera de peligro. Este incidente, lejos de desanimar a las autoridades, reafirma la necesidad de continuar con la lucha contra la delincuencia.
La Operación "Fortaleza" es solo el principio. Las autoridades de la Ciudad de México y el Estado de México se han comprometido a fortalecer las estrategias de combate a los delitos de alto impacto y a impulsar mecanismos de prevención más efectivos. La invitación a la ciudadanía es clara: denunciar, participar, convertirse en un aliado en esta batalla por la seguridad. Solo con la colaboración de todos podremos construir un futuro donde la tranquilidad no sea un privilegio, sino un derecho.
Fuente: El Heraldo de México