9 de mayo de 2025 a las 06:55
¡Cuidado! Nueva estafa "bolera" amenaza negocios.
La "estafa del cambio rápido" se está convirtiendo en una amenaza creciente para los comercios, especialmente los pequeños negocios. Ya no se trata solo de fraudes digitales, la amenaza ahora se materializa en persona, frente a nuestros cajeros, quienes a menudo, por la presión del trabajo y la afluencia de clientes, se convierten en víctimas fáciles de estos hábiles estafadores. El caso de la panadería en San Martín Texmelucan, Puebla, ilustra perfectamente la mecánica de este engaño. La confusión generada por la manipulación del dinero, las peticiones constantes de cambio de billetes y la distracción provocada por la entrada de un segundo cómplice, crean el escenario perfecto para que el cajero pierda la cuenta y entregue más dinero del que debería.
Imaginen la escena: un cliente llega, compra un artículo de bajo costo, digamos una barra de pan, y paga con un billete de alta denominación. Mientras el cajero procesa el cambio, el estafador inicia un juego de manos verbal y visual: pregunta si puede cambiar el billete por uno más pequeño, luego vuelve a pedir el billete original, y en medio de esta confusión, introduce billetes de menor denominación, creando una maraña de transacciones que desorienta al cajero. La presión aumenta con la llegada de otro cliente, que también realiza una compra y exige atención inmediata. En este caos calculado, el estafador logra su objetivo: salir con más dinero del que entró.
El video del incidente en Puebla es una prueba irrefutable de la eficacia de esta táctica. Observamos cómo el estafador, con una aparente tranquilidad, manipula a la cajera, aprovechándose de su buena fe y de la presión del momento. La víctima, visiblemente confundida, intenta seguir el ritmo de las demandas del cliente, pero finalmente cae en la trampa. La rapidez y la precisión con la que se ejecuta la estafa son alarmantes.
¿Cómo podemos protegernos de esta nueva modalidad de robo? La capacitación del personal es fundamental. Los cajeros deben estar alerta a las señales de una posible estafa: clientes que pagan artículos baratos con billetes grandes, peticiones repetidas de cambio de billetes, intentos de distracción y la presencia de cómplices. Es importante establecer protocolos claros para el manejo de efectivo, como limitar la aceptación de billetes de alta denominación para compras pequeñas, y fomentar la verificación del cambio antes de entregarlo al cliente.
Si bien el auge de los pagos digitales podría contribuir a reducir este tipo de fraudes, también introduce nuevas vulnerabilidades, como las estafas cibernéticas. Por lo tanto, la educación financiera y la conciencia sobre los diferentes tipos de fraude son cruciales para proteger tanto a los negocios como a los consumidores.
Además de la capacitación del personal, se recomienda la instalación de sistemas de videovigilancia de alta calidad que permitan registrar claramente las transacciones y faciliten la identificación de los estafadores. También es útil llevar un registro detallado de las transacciones, incluyendo la denominación de los billetes recibidos y entregados.
En resumen, la "estafa del cambio rápido" es una amenaza real que requiere nuestra atención. La prevención, a través de la capacitación del personal, la implementación de protocolos de seguridad y la conciencia sobre esta modalidad de fraude, es la mejor herramienta para proteger nuestros negocios y evitar convertirnos en víctimas de estos delincuentes. No bajemos la guardia.
Fuente: El Heraldo de México