9 de mayo de 2025 a las 05:40
Corridos Tumbados: ¿Arte o Apología?
La reciente ola de restricciones impuestas a los corridos tumbados en varios municipios del país ha generado un intenso debate en la industria musical, y los artistas del género regional mexicano no se han quedado callados. Ernesto Barajas, líder de la reconocida agrupación Enigma Norteño, ha salido al frente para aclarar la postura de su banda ante estas nuevas medidas. En una conferencia de prensa, Barajas enfatizó la versatilidad de Enigma Norteño, recordando al público y a las autoridades que su repertorio va mucho más allá de los corridos bélicos. “No somos un grupo de un solo género”, declaró. "Hemos participado en importantes premiaciones con temas románticos, cumbias, y otros estilos. Si nos piden que nos limitemos a ese material, lo haremos sin problema. La música es nuestra pasión y nos adaptamos a las circunstancias”.
Sin embargo, Barajas también aprovechó la oportunidad para señalar que la verdadera consecuencia de estas prohibiciones recae sobre el público. "Son ellos quienes eligen qué música escuchar y qué canciones piden en los conciertos", afirmó. "Nosotros simplemente interpretamos lo que la gente quiere oír. No nos corresponde a nosotros censurar el gusto del público, ni enfrentarnos al gobierno. Simplemente pedimos que se nos escuche y se entienda que no somos los responsables de la violencia en el país. Si se analiza con detenimiento, hay contenidos mucho más crudos en series de televisión y películas que se transmiten sin restricciones."
Por otro lado, Irving Sánchez, vocalista de La Ventaja, ofrece una perspectiva complementaria. Para Sánchez, el género de los corridos ha sido injustamente estigmatizado. “No todos los corridos hablan de violencia”, argumenta. “Muchos narran historias de vida, de superación, de amor, incluso de esperanza. Esta situación, aunque difícil, podría ser una oportunidad para mostrar esa otra cara del género, para recuperar espacios con una narrativa más positiva y alejada de los estereotipos.”
Ambos artistas coinciden en la importancia de la libertad de expresión y la necesidad de un diálogo abierto con las autoridades. El objetivo, según ellos, no es desafiar las normas, sino encontrar un punto de equilibrio que permita proteger el arte sin promover discursos dañinos. “Cantamos lo que la gente vive, lo que ve en las noticias, en las redes sociales,” comentó Barajas con un toque de humor. “Es injusto que nos señalen como los culpables de todo. Si no podemos cantar corridos, pues nos pondremos a vender tacos, mariscos… o gorras.” Esta declaración, aunque dicha en tono de broma, refleja la incertidumbre y la preocupación que estas restricciones generan en la comunidad artística. La conversación apenas comienza y el futuro de los corridos tumbados en México aún está por escribirse. ¿Se logrará un acuerdo que satisfaga a todas las partes? El tiempo lo dirá. Mientras tanto, el debate continúa y la música sigue sonando, aunque quizás con un tono diferente.
Fuente: El Heraldo de México