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9 de mayo de 2025 a las 19:00
Colapso en Escobedo: ¿Y ahora qué?
El estruendo resonó por toda la Colonia Plaza Sol en Escobedo, Nuevo León, como un trueno inesperado en una tarde tranquila. Eran cerca de las cinco, la hora en que muchos regresaban a casa después de la jornada, cuando las escaleras del edificio de departamentos se desplomaron, atrapando a 26 personas y dos pequeños canes en los pisos superiores. La noticia corrió como la pólvora, un murmullo de preocupación que creció hasta convertirse en un clamor colectivo.
Imaginen la escena: familias enteras, desde los abuelos hasta los más pequeños, confinadas en sus apartamentos, con el único acceso al mundo exterior bloqueado por una montaña de escombros. El miedo, la incertidumbre, la angustia palpable en el aire. Afortunadamente, la rápida respuesta de Protección Civil de Escobedo trajo un rayo de esperanza. En cuestión de minutos, los valientes rescatistas estaban en el lugar, evaluando la situación y trazando un plan para evacuar a los residentes atrapados.
La imagen era impactante: la estructura de las escaleras, otrora símbolo de conexión y acceso, ahora yacía en ruinas en la planta baja. Ante la imposibilidad de utilizar las escaleras, la creatividad y el ingenio de los rescatistas se pusieron a prueba. Con la precisión de un relojero y la delicadeza de una pluma, utilizaron una canastilla de grúa, normalmente destinada a la reparación de luminarias, para bajar uno a uno a los residentes. La escena, iluminada por las luces de las patrullas y los reflectores, parecía sacada de una película de acción, pero con un final feliz.
Mientras la grúa subía y bajaba, transportando a las familias a salvo, una escalera metálica se erigía como una segunda vía de escape, ofreciendo una alternativa para aquellos que podían descender con ayuda. Abajo, en la planta baja, los paramédicos de Protección Civil esperaban, listos para atender cualquier emergencia y brindar asistencia médica a quienes lo necesitaran. Afortunadamente, a pesar del susto y la tensión, nadie requirió ser trasladado al hospital. Una victoria en medio del caos.
Pero la labor no terminaba ahí. Mientras se realizaban las evacuaciones, personal de Obras Públicas se afanaba en evaluar los daños estructurales del edificio, buscando respuestas y soluciones a largo plazo. Al mismo tiempo, representantes de diversas áreas del Municipio, como Concertación Social, el DIF y el área Jurídica, se acercaban a las familias afectadas, ofreciendo apoyo, contención y asesoramiento en esos momentos difíciles. La solidaridad se hacía presente, tejiendo una red de apoyo para quienes lo habían perdido todo.
Las 26 personas evacuadas, con el alivio pintado en sus rostros, decidieron buscar refugio temporal con familiares y amigos, demostrando la fuerza de los lazos comunitarios en momentos de crisis. El albergue del DIF, preparado para recibirlos, permaneció en espera, un testimonio de la previsión y la capacidad de respuesta del municipio.
Para evitar cualquier riesgo, la Policía de Proximidad se desplegó en la zona, vigilando el edificio dañado y garantizando la seguridad del perímetro. Su presencia, una señal de tranquilidad en medio de la incertidumbre.
Este incidente, aunque desafortunado, pone de manifiesto la importancia de la prevención y la constante revisión de las infraestructuras en nuestras ciudades. El Municipio de Escobedo, consciente de esta necesidad, ha intensificado sus esfuerzos en la zona, interviniendo en otros edificios que presentan daños estructurales, trabajando incansablemente para prevenir futuras tragedias y garantizar la seguridad de todos sus habitantes. La lección aprendida en la Colonia Plaza Sol resonará en toda la comunidad, un recordatorio de que la seguridad es una tarea de todos.
Fuente: El Heraldo de México