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9 de mayo de 2025 a las 05:40

Bebé de 14 días rescatado en helicóptero

La vida, en su fragilidad más conmovedora, a veces nos recuerda la importancia de la unión y la rapidez en momentos críticos. Una pequeña guerrera, de tan solo 14 días de nacida, ha protagonizado una verdadera carrera contra el tiempo en la Sierra Gorda queretana. Imaginen un corazón latiendo con la fuerza de la supervivencia, un cuerpo diminuto luchando contra complicaciones renales y pulmonares, una vida que apenas comienza enfrentando un desafío descomunal. Esta pequeña, nacida prematuramente, se aferraba a la vida en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General de Jalpan de Serra, un oasis de esperanza en medio de la imponente geografía serrana.

Sin embargo, la complejidad de su estado requería una atención más especializada, una tecnología y recursos que solo un centro de alta especialidad podía ofrecer. Y así, en una sinfonía de profesionalismo y solidaridad, se puso en marcha un operativo que demostró la capacidad de respuesta del sistema de salud queretano. El Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM), el personal médico del Hospital de Jalpan y el equipo del Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer, en Querétaro capital, orquestaron un traslado urgente, una danza contra el reloj donde cada segundo contaba.

Un helicóptero, símbolo de esperanza y tecnología, se elevó sobre las majestuosas montañas de la Sierra Gorda, llevando en su interior la preciosa carga de una vida en vilo. Treinta, quizás 35 minutos, una eternidad para quienes aguardaban con ansias en la capital, pero un tiempo récord gracias a la coordinación impecable de los equipos involucrados. Abajo, el paisaje serrano, testigo silencioso de la lucha por la vida, se extendía en toda su grandeza, mientras la aeronave surcaba los aires con una misión vital.

En el Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer, la expectativa era palpable. El equipo de neonatología, con la precisión de un relojero, preparó todo para recibir a la pequeña paciente. A su llegada, Protección Civil y Bomberos del municipio se sumaron a la cadena de solidaridad, escoltando la ambulancia en el último tramo del recorrido, como guardianes de la esperanza. Cada sirena, cada luz intermitente, anunciaba la llegada de una luchadora, la llegada de la vida abriéndose paso en medio de la adversidad.

Esta historia, más allá de los datos y las cifras, nos habla de la importancia de un sistema de salud eficiente, de la dedicación de profesionales que entregan su vida al servicio de los demás, y de la solidaridad que nos une como sociedad. La rápida intervención médica y la disponibilidad del servicio de transporte aeromédico fueron cruciales. Fueron la diferencia entre la incertidumbre y la esperanza, entre la angustia y la posibilidad de una recuperación. Hoy, gracias a este esfuerzo conjunto, la pequeña guerrera tiene una oportunidad, una nueva posibilidad de escribir su historia, una historia que comenzó en la Sierra Gorda y que, gracias a la solidaridad y la pericia médica, continúa escribiéndose en Querétaro, llena de esperanza y de vida.

Fuente: El Heraldo de México