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9 de mayo de 2025 a las 02:05

Sheinbaum regresa tierras ancestrales a wixárikas.

Un acto de justicia histórica se ha consumado en La Yesca, Nayarit. Tras años de lucha y despojo, el pueblo Wixárika ha recuperado 5,956 hectáreas de sus tierras ancestrales. No se trata simplemente de una devolución de terrenos, sino de la restitución de la identidad, la cultura y la vida misma de una comunidad que ha visto su patrimonio vulnerado por administraciones pasadas. La firma del Decreto por parte de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo marca un hito en la reivindicación de los derechos indígenas y se enmarca en la filosofía del Humanismo Mexicano, una corriente que busca la justicia social y el reconocimiento de la dignidad inherente a todos los seres humanos.

Este acto no es un hecho aislado, sino parte de un proceso más amplio: la revisión del Plan de Justicia para el Pueblo Wixárika. Este plan, impulsado desde el inicio de la administración de Andrés Manuel López Obrador, representa un compromiso tangible con la reparación histórica y la construcción de un futuro más justo para las comunidades indígenas. La inversión de casi 5 mil millones de pesos en el Plan de Justicia, según lo informado por Adelfo Regino, titular del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, demuestra la seriedad con la que se está abordando esta problemática. Además, se ha anunciado la próxima entrega de otras 4 mil hectáreas, lo que consolida el compromiso con la restitución total de las tierras que pertenecen legítimamente al pueblo Wixárika.

La presencia de la Presidenta Sheinbaum en La Yesca, Nayarit, es un testimonio del compromiso del gobierno con las comunidades indígenas. Sus palabras resonaron con fuerza al afirmar que "los gobiernos del periodo neoliberal se caracterizaron por quitarle al pueblo", marcando un claro contraste con la política actual que busca "devolver al pueblo su territorio y sus aguas". Este enfoque, basado en la idea de unidad y la imposibilidad de un divorcio entre el gobierno y el pueblo, subraya la importancia de la participación ciudadana y el respeto a los derechos de las comunidades originarias.

La ceremonia, celebrada en La Mesa del Huanacaxtle, fue un encuentro emotivo entre representantes del gobierno y el pueblo Wixárika. La presencia del Gobernador de Nayarit, Miguel Ángel Navarro, junto a miembros del gabinete presidencial y representantes de la comunidad Wixárika, simboliza la unidad y la colaboración necesarias para alcanzar la justicia social. La reforma constitucional para los pueblos originarios, mencionada por la Presidenta, representa un paso fundamental en el reconocimiento de sus derechos y en la construcción de un México más inclusivo y equitativo.

La restitución de estas tierras no solo implica la recuperación de un espacio físico, sino también la revitalización de la cultura, las tradiciones y la espiritualidad del pueblo Wixárika. Se abre una nueva etapa llena de esperanza, en la que la comunidad podrá fortalecer sus lazos con la tierra y reconstruir su futuro con dignidad y autonomía. El reconocimiento de los lugares sagrados, como lo solicitó la comunidad, es otro paso importante en la preservación de su patrimonio cultural y espiritual. Este proceso de restitución de tierras es un ejemplo de cómo la justicia social puede traducirse en acciones concretas que transforman la vida de las personas y fortalecen el tejido social del país. Es una muestra tangible de que el camino hacia un México más justo e igualitario es posible.

Fuente: El Heraldo de México