9 de mayo de 2025 a las 00:10
¡Robo y persecución en la Central de Abasto!
La tensión se palpaba en el aire de la Central de Abasto de la Ciudad de México (CEDA) este miércoles 8 de mayo. La rutina diaria del ir y venir de comerciantes, el regateo, el aroma a frutas y verduras frescas, se vio interrumpida por la veloz acción de la delincuencia y la posterior respuesta de las autoridades. Un asalto a mano armada en un local de frutas del pasillo N desató una persecución que puso en alerta a todo el complejo comercial.
Imaginen la escena: un comerciante dedicado a su labor, rodeado del colorido de su mercancía, de pronto se ve confrontado por cuatro individuos. La amenaza de una pistola rompe la tranquilidad, el miedo se apodera del ambiente, y el fruto del trabajo honesto es arrebatado. No solo se trata del dinero, sino de la violación del espacio de trabajo, de la sensación de vulnerabilidad que invade a quien se esfuerza día a día por ganarse la vida.
Afortunadamente, la rápida reacción del encargado del local al dar aviso a las autoridades, activó una eficiente cadena de respuesta. La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), en coordinación con el Centro de Comando y Control (C2) CEDA, implementó un cerco virtual que, como una red invisible, comenzó a cerrar el paso a los presuntos delincuentes. Los monitoristas del C2, con la precisión de cirujanos, rastrearon los movimientos de los sospechosos a través del laberinto de pasillos y bodegas que conforman la inmensa CEDA.
La adrenalina corría por las venas de los policías mientras se desplazaban hacia el Circuito de Abarrotes, lugar donde el cerco virtual indicaba la presencia de los presuntos asaltantes. La tensión aumentaba con cada paso, la expectativa se hacía palpable. Finalmente, en el acceso principal que conecta con el Eje 6 Trabajadores Sociales y Javier Rojo Gómez, los cuatro sujetos fueron interceptados. No solo la tecnología jugó un papel crucial en esta captura, sino también la colaboración de testigos, comerciantes y clientes que, con valentía y sentido cívico, aportaron información clave a las autoridades.
El operativo policial se desplegó con la precisión de un reloj suizo. En el registro, se les halló un arma de fuego corta, el dinero en efectivo sustraído y cuatro teléfonos móviles, piezas clave que podrían ayudar a esclarecer los hechos y conectar a los detenidos con otros posibles delitos. Los cuatro hombres, de 27, 40, 46 y 48 años de edad, fueron aprehendidos y, tras la lectura de sus derechos constitucionales, puestos a disposición del Ministerio Público. Ahora, la justicia tomará su curso y determinará la situación legal de estos individuos.
Este incidente nos recuerda la importancia de la colaboración entre la ciudadanía y las fuerzas del orden. La rápida respuesta de la SSC y la coordinación con el C2 CEDA demuestran la eficacia de la tecnología y la estrategia en el combate contra la delincuencia. Asimismo, el compromiso de los testigos en proporcionar información vital subraya el poder de la comunidad unida contra el crimen. La Central de Abasto, el corazón comercial de la ciudad, sigue latiendo, y gracias a la acción conjunta de autoridades y ciudadanos, se fortalece la seguridad y se renueva la esperanza de un entorno más seguro para todos.
Fuente: El Heraldo de México