8 de mayo de 2025 a las 22:45
Prevost y Chiclayo: La verdad tras las acusaciones
La elección de León XIV, el cardenal estadounidense Robert Francis Prevost Martínez, ha conmocionado al mundo. Su pasado en Perú, donde sirvió a la Diócesis de Chiclayo durante casi una década, se ha convertido en el foco de una intensa controversia. Las acusaciones de encubrimiento de abusos sexuales a menores, destapadas por el programa "Cuarto Poder" en 2024, resuenan con fuerza ahora que Prevost asume la máxima responsabilidad de la Iglesia Católica. ¿Cómo es posible que el hombre elegido para guiar a millones de fieles cargue con semejante peso? ¿Se trata de una campaña de desprestigio o la punta del iceberg de un problema mucho mayor?
El testimonio de Ana María Quispe, una de las presuntas víctimas, es desgarrador. Relata abusos sufridos a manos de dos sacerdotes, Eleuterio Vásquez González y Ricardo Yesquén, cuando apenas era una niña. Sus palabras, cargadas de dolor y valentía, nos interpelan a todos. ¿Cómo pudo la Iglesia, la institución encargada de proteger a los más vulnerables, fallar de esta manera? La respuesta de la Diócesis de Chiclayo, afirmando haber seguido los protocolos canónicos, parece insuficiente ante la magnitud del daño. La prescripción de los hechos, esgrimida tanto por la Fiscalía peruana como por el Vaticano, deja un sabor amargo. ¿Justicia demorada es justicia denegada? En este caso, la prescripción parece un mecanismo para evadir responsabilidades, dejando a las víctimas sin la reparación que merecen.
El comunicado emitido por la Diócesis de Chiclayo intenta desmontar las acusaciones de encubrimiento, destacando las medidas cautelares aplicadas a Vásquez y la investigación previa enviada al Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Sin embargo, la insistencia de las denunciantes en la superficialidad de la investigación y la insuficiencia del expediente enviado a Roma, siembran dudas sobre la transparencia del proceso. ¿Se ocultó información crucial para proteger a la institución? ¿Se priorizó la reputación de la Iglesia por encima del bienestar de las víctimas?
La figura de Prevost, elogiada por su perfil misionero y cercanía con el Papa Francisco, se ve ahora empañada por estas sombras del pasado. Su elección como León XIV, en un momento en que la Iglesia busca recuperar la confianza perdida tras numerosos escándalos de abusos, plantea interrogantes cruciales. ¿Podrá el nuevo Papa liderar la renovación moral que la Iglesia necesita, cargando con el peso de estas acusaciones? ¿Será capaz de enfrentar con valentía y transparencia este doloroso capítulo de su pasado? El futuro del pontificado de León XIV dependerá, en gran medida, de su capacidad para responder a estas preguntas y ofrecer justicia a las víctimas.
El mundo observa con atención. La Iglesia se encuentra en una encrucijada. El caso de Chiclayo es un recordatorio de la necesidad de una reforma profunda, que priorice la protección de los más vulnerables y garantice que la justicia prevalezca, sin importar las jerarquías ni las presiones institucionales. El pontificado de León XIV se inicia bajo un manto de incertidumbre. Solo el tiempo dirá si es capaz de dispersar las sombras y guiar a la Iglesia hacia un futuro de verdadera renovación.
Fuente: El Heraldo de México