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8 de mayo de 2025 a las 04:15
Más propinas, mejor salario: ¿Adiós a la explotación laboral?
Un cambio radical se avecina para el sector de servicios en México. La nueva "ley de propinas", recién aprobada por la Cámara de Diputados y a la espera de la decisión del Senado, promete transformar la realidad laboral de casi 1.7 millones de trabajadores que dependen de las gratificaciones de los clientes. Imaginen un futuro donde las propinas sean un complemento, un reconocimiento a la excelencia en el servicio, y no la única fuente de ingresos. Esta es la promesa de la reforma a la Ley Federal del Trabajo.
Esta iniciativa, que ha generado un intenso debate en el país, busca erradicar la precariedad laboral que enfrentan miles de meseros, bartenders, personal de hoteles y otros trabajadores del sector. Actualmente, muchos de ellos viven en la incertidumbre, sin acceso a seguridad social, prestaciones de ley ni un salario digno. Su sustento depende exclusivamente de la generosidad de los clientes, una situación que los deja vulnerables ante fluctuaciones en la demanda y prácticas abusivas por parte de algunos empleadores.
La nueva legislación establece un piso firme: todos los trabajadores que reciban propinas deberán contar con un contrato formal y un salario base superior al mínimo, además de las prestaciones de ley. Las propinas, definidas como "una gratificación solidaria, estímulo y retribución cooperativa por la calidad del servicio", se sumarán a este salario base, brindando un ingreso más estable y predecible.
Uno de los puntos más controvertidos, y a la vez más celebrados por los trabajadores, es la prohibición expresa a los empleadores de retener o participar en el reparto de propinas. Se acabaron las prácticas, lamentablemente comunes, de utilizar las propinas para cubrir gastos del negocio o, peor aún, de que una parte significativa de estas gratificaciones termine en los bolsillos de los dueños. La distribución, ahora, estará a cargo de los propios trabajadores, quienes decidirán la forma más justa y equitativa de repartirlas, basándose en el tiempo trabajado y el tipo de actividad desempeñada.
Para garantizar el cumplimiento de la ley, inspectores del trabajo supervisarán el proceso de distribución y actuarán como mediadores en caso de controversias. Este mecanismo de control y conciliación busca proteger los derechos de los trabajadores y asegurar la transparencia en el manejo de las propinas.
La "ley de propinas" se suma a una serie de reformas laborales impulsadas por el gobierno en los últimos meses, como la "Ley Silla" que garantiza el derecho a sentarse durante largas jornadas de trabajo, y la propuesta de reducir la jornada laboral a 40 horas semanales. Estas iniciativas reflejan un cambio de paradigma en la política laboral del país, priorizando la dignidad y el bienestar de los trabajadores.
Con la aprobación de esta reforma, México da un paso importante hacia un futuro laboral más justo y equitativo para el sector de servicios. La expectativa es que la nueva ley no solo mejore las condiciones de vida de millones de trabajadores, sino que también impulse la formalización del sector y promueva una cultura de respeto y reconocimiento al trabajo digno. Queda ahora en manos del Senado la responsabilidad de aprobar esta reforma y consolidar este importante avance en materia de derechos laborales. El país observa con atención.
Fuente: El Heraldo de México