8 de mayo de 2025 a las 04:15
Dania Ravel: Inclusión o Nada
La consejera Dania Ravel Cuevas ha lanzado una advertencia crucial: no podemos retroceder en los avances de inclusión electoral. Su llamado a la acción, resonando desde el Conversatorio del Proceso Electoral Extraordinario 2024-2025 en la Universidad Iberoamericana, nos urge a reflexionar sobre la importancia de garantizar la participación plena de todos los ciudadanos.
La consejera, con una preocupación evidente en su voz, ha señalado las deficiencias que empañan el actual proceso electoral extraordinario, un proceso histórico que marcará un precedente al elegir, por primera vez en el país, a jueces, ministros y magistrados del Poder Judicial de la Federación. Este proceso, tan trascendental para el futuro de la justicia en México, se ve amenazado por la sombra de la exclusión.
Ravel Cuevas insiste en que no podemos permitir que las elecciones se conviertan en un escenario donde se vulneren los derechos de las minorías. Las condiciones mínimas de inclusión, arduamente conquistadas en procesos anteriores, no pueden ser un lujo, sino una garantía inquebrantable. Su llamado es un recordatorio contundente de que la democracia se construye con la participación de todos, sin excepciones.
El tema de los recursos económicos, una constante preocupación en los procesos electorales, también ha sido abordado por la consejera. La falta de recursos no puede ser una excusa para organizar comicios deficientes. La democracia, como pilar fundamental de nuestra sociedad, merece una inversión adecuada que garantice su correcto funcionamiento. No podemos escatimar en recursos cuando se trata de asegurar la transparencia y la equidad en los procesos electorales.
Más allá de la cuestión económica, Ravel Cuevas ha destacado la necesidad de una planificación anticipada en las reformas electorales. Estas reformas, con un impacto directo en los derechos humanos, no pueden ser improvisadas. Requieren un análisis profundo, un debate inclusivo y una implementación cuidadosa. La premura y la falta de planificación pueden resultar en procesos deficientes que vulneren los derechos fundamentales de los ciudadanos.
La consejera ha puesto el dedo en la llaga al señalar que las elecciones del próximo primero de junio tendrán un impacto directo en el ejercicio de los derechos humanos. Las deficiencias que se prevén, especialmente para las personas con discapacidad, son una señal de alarma que no podemos ignorar. La inclusión no es una opción, es una obligación. Debemos asegurar que todos los ciudadanos, sin importar sus capacidades, puedan ejercer su derecho al voto de manera plena y efectiva.
El mensaje de Dania Ravel Cuevas es claro: la democracia se construye con la participación de todos. Debemos trabajar juntos para garantizar que los procesos electorales sean inclusivos, transparentes y equitativos. El futuro de nuestra democracia depende de ello. Su llamado a la acción nos invita a reflexionar sobre nuestro papel como ciudadanos y a exigir que se garanticen las condiciones necesarias para una participación plena y efectiva de todos en los procesos electorales. La inclusión no es un privilegio, es un derecho.
Fuente: El Heraldo de México