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9 de mayo de 2025 a las 02:20
Alerta: Tortugas de Miramar en peligro
La tranquilidad de Playa Miramar, reconocida por su distintivo Blue Flag y la belleza de sus dunas, se vio abruptamente interrumpida por el rugido de la maquinaria pesada. Un acto que ha despertado la indignación de ambientalistas, autoridades y ciudadanos, quienes claman justicia ante la posible destrucción de un ecosistema vital para la tortuga lora, una especie en peligro de extinción. Las huellas de un trascavo, grabadas sobre la arena donde apenas ayer se registraba el desove de estas majestuosas criaturas, se convirtieron en el símbolo de una preocupante realidad: la fragilidad de nuestros recursos naturales frente a la ambición desmedida.
Ramiro Reséndiz Uscanga, gerente de operaciones de la inmobiliaria Carasol, fue quien alzó la voz, denunciando públicamente la irresponsabilidad de una propietaria particular que, haciendo caso omiso de las regulaciones ambientales, contrató maquinaria para retirar arena de esta zona protegida. Un acto que, según sus palabras, representa un ecocidio en potencia. La imagen de las huellas del trascavo sobre la arena, apenas horas después del desove de las tortugas, es una bofetada a la conciencia colectiva, un recordatorio de la urgencia de proteger nuestro patrimonio natural.
La respuesta de las autoridades no se hizo esperar. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), a través de su jefe regional Daniel Gómez, confirmó la apertura de una investigación y el levantamiento del acta correspondiente. La remoción de arena, realizada sin la autorización de la Secretaría del Medio Ambiente ni del ayuntamiento de Ciudad Madero, constituye una grave violación a las normas ambientales. La maquinaria fue detenida de inmediato, una acción que, si bien no repara el daño potencial, al menos detiene la agresión al ecosistema.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) también se sumó a la investigación, enviando personal especializado para realizar una inspección técnica en la zona afectada. Si bien en la inspección inicial no se encontraron nidos o huevos de tortuga visibles, la investigación continúa. La incertidumbre sobre el impacto real de esta acción irresponsable mantiene en vilo a la comunidad, mientras se espera el dictamen final de las autoridades. El daño, más allá del impacto físico, radica en la vulnerabilidad expuesta de un ecosistema crucial para la supervivencia de la tortuga lora.
La pregunta que resuena ahora es: ¿qué medidas se tomarán para evitar que este tipo de situaciones se repitan? Ambientalistas y residentes exigen mayor vigilancia y control en la zona, especialmente durante la temporada de anidación de las tortugas marinas. La protección de nuestro patrimonio natural no puede depender únicamente de la denuncia ciudadana, sino de una política integral de prevención y control por parte de las autoridades. Este incidente debe servir como un llamado de atención para fortalecer la protección de nuestras playas y garantizar la supervivencia de las especies que dependen de ellas. El futuro de la tortuga lora, y de nuestro planeta, está en juego. No podemos permitir que la ambición y la irresponsabilidad sigan dejando huellas imborrables en la arena de nuestras costas.
Fuente: El Heraldo de México