7 de mayo de 2025 a las 09:15
Sheinbaum celebra a Durazo y Armenta
La política mexicana, un escenario vibrante y complejo, nos ofrece una vez más un espectáculo digno de análisis. Mientras algunos se aferran a la idea de fracturas y divisiones dentro del partido gobernante, la realidad nos muestra una imagen distinta. El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, lejos de ser un rival, se consolida como un operador político clave para la Presidenta. Su influencia, como la de un experimentado colosista, ha sido fundamental, no solo en el camino hacia la presidencia, sino también en la construcción de las rutas que la llevarán a las próximas batallas electorales en San Lázaro y las 16 gubernaturas en disputa. Durazo, con una trayectoria que lo llevó de ser secretario particular de Vicente Fox a liderar Morena, demostró su capacidad de maniobra al coordinar la VI Sesión del Consejo Nacional. Logró, con mano firme, "domar" a 364 consejeros y "planchar" acuerdos cruciales como la austeridad republicana y la prohibición del nepotismo. Un hombre que sin duda seguirá dando de qué hablar y cuyos resultados en 2027 serán determinantes.
Por otro lado, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, brilló como anfitrión en la conmemoración de la Batalla de Puebla. Su discurso, cargado de simbolismo, evocó la lucha contra el imperialismo y la defensa de la soberanía, conectando el pasado con el presente y la figura de la actual Presidenta. La evidente "química" entre Armenta y Sheinbaum, plasmada en sonrisas y abrazos, desató especulaciones y confirmó la sólida conexión entre el Zócalo capitalino y Casa Aguayo. Ambos gobernadores, Durazo y Armenta, se muestran complacidos, y es probable que la "Comandanta Suprema", como algunos se refieren a la Presidenta, también lo esté, contando con estos dos poderosos aliados en su proyecto político.
Más allá de las estrategias y las alianzas, la lucha contra el narcotráfico continúa. La reciente incautación de tres millones de pastillas de fentanilo en Estados Unidos, un duro golpe al Cártel de Sinaloa, nos recuerda la magnitud del desafío. El decomiso, realizado en Arizona y Utah, es una victoria, aunque la batalla está lejos de terminar. ¿Será este el inicio de una ofensiva más contundente? ¿Veremos finalmente una estrategia integral que ataque las raíces de este problema que afecta a ambos lados de la frontera? El tiempo lo dirá. Lo cierto es que la política y la seguridad siguen siendo temas centrales en la agenda nacional, y los próximos meses serán cruciales para definir el rumbo del país.
Fuente: El Heraldo de México