Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Desapariciones

8 de mayo de 2025 a las 00:05

Se busca a Fanny Martínez

El rostro de Fanny Martínez Zuñiga, de 25 años, nos mira desde un mural en Milpa Alta. Sus ojos café, habitualmente llenos de vida, ahora transmiten una profunda tristeza, reflejando la angustia de una ausencia que se prolonga desde el pasado 22 de abril. Su hermano, el artista urbano Duek Glez, ha transformado su dolor en arte, plasmando la imagen de Fanny en un conmovedor llamado a la justicia y a la esperanza. Cada trazo del mural es un grito silencioso que busca romper la indiferencia y movilizar a una comunidad que se niega a olvidar.

La desaparición de Fanny, ocurrida tras una aparentemente rutinaria salida para realizar un depósito en Elektra, ha dejado un vacío desgarrador en su familia. La incertidumbre se ha convertido en su compañera constante, alimentando una desesperación que se intensifica con cada día que pasa sin noticias. La imagen de Fanny, con su cabello café cortado a los hombres, su piel morena clara y su característica sonrisa, se ha multiplicado en carteles y redes sociales, un recordatorio persistente de la urgencia de encontrarla.

Los detalles, aparentemente insignificantes, ahora cobran una importancia vital: la playera negra, el pantalón de mezclilla rasgado, los tenis blancos con rayas azules, la gorra negra y la bicicleta de montaña en la que se desplazaba. Cada elemento se convierte en una pieza del rompecabezas que la familia intenta armar con desesperación, aferrándose a la esperanza de que alguien, en algún lugar, pueda aportar la información que los conduzca a su paradero.

La iniciativa de Duek Glez, al plasmar el rostro de su hermana en un mural, trasciende el ámbito familiar y se convierte en un símbolo de la lucha contra la desaparición de mujeres en la Ciudad de México. El arte se convierte en un vehículo de denuncia, una forma de visibilizar una problemática que afecta a miles de familias y que exige una respuesta contundente por parte de las autoridades. El mural de Fanny no solo busca encontrarla a ella, sino también a todas las mujeres que han sido arrebatadas de sus hogares y cuyas familias viven sumidas en la angustia de la incertidumbre.

La marcha convocada por la familia para el 7 de mayo, partiendo del Parque Olivos, es una muestra de la determinación y la solidaridad que ha despertado el caso de Fanny. Es un llamado a la comunidad a unirse en la búsqueda, a no permitir que su caso se sume a la larga lista de desaparecidos que permanecen en el olvido. La petición de acceso a las grabaciones de las cámaras de seguridad de la avenida 5 de mayo y 20 de noviembre, por donde Fanny debió transitar el día de su desaparición, es crucial para reconstruir sus últimos pasos y obtener pistas que permitan esclarecer los hechos.

El tiempo es un factor determinante en estos casos. Cada minuto que pasa sin noticias de Fanny aumenta la angustia de su familia y reduce las posibilidades de encontrarla sana y salva. La difusión de su caso en redes sociales, la movilización ciudadana y la presión sobre las autoridades son fundamentales para mantener viva la esperanza y lograr que Fanny regrese a casa. Su rostro, plasmado en el mural de Milpa Alta, nos interpela a todos, nos recuerda que la indiferencia no es una opción y que la búsqueda de justicia es una responsabilidad compartida. La lucha por encontrar a Fanny es la lucha por todas las mujeres desaparecidas, una lucha que no cesará hasta que todas regresen a casa.

Fuente: El Heraldo de México