7 de mayo de 2025 a las 05:35
Riesgos mortales del Misoprostol y la Mifepristona.
La creciente preocupación en torno al uso indiscriminado de misoprostol y mifepristona para la interrupción del embarazo ha despertado la alarma en la comunidad médica. El Dr. Joaquín Ruiz Sánchez, destacado ginecólogo obstetra del Instituto Nacional de Perinatología, advierte sobre los graves riesgos que conlleva la automedicación con estos fármacos, originalmente diseñados para tratar la gastritis y otras afecciones, pero que se han popularizado peligrosamente como una forma de aborto "casero". Su uso fuera del control médico ha provocado tragedias, como los casos de María del Valle en Argentina, Amber Thurman en Estados Unidos y Renata "N" en Coahuila, México, quienes sufrieron hemorragias masivas, sepsis e incluso la muerte como consecuencia de la ingesta irresponsable de estos potentes químicos.
El Dr. Ruiz Sánchez enfatiza la falacia del "aborto seguro" con estos medicamentos, recordando que cualquier interrupción del embarazo, incluso bajo supervisión médica, conlleva riesgos. La automedicación agrava exponencialmente estos riesgos, pudiendo provocar no solo la muerte, sino también secuelas devastadoras para la salud reproductiva, incluyendo la esterilidad. Es crucial comprender que la interrupción del embarazo es un procedimiento médico que requiere un entorno controlado y la supervisión de profesionales capacitados.
La facilidad con la que se adquieren estos medicamentos, incluso sin receta médica, es un factor preocupante. Mientras en Estados Unidos el debate sobre la regulación de la venta de misoprostol y mifepristona cobra fuerza, en México, según el Dr. Ruiz Sánchez, "vamos tres pasos atrás". La falta de control por parte de las autoridades sanitarias, como la COFEPRIS, deja un vacío peligroso que expone a las mujeres a consecuencias impredecibles. La ausencia de un seguimiento médico adecuado tras la prescripción de estos fármacos dificulta la evaluación del impacto real en la salud de las mujeres y la implementación de medidas preventivas.
El Dr. Ruiz Sánchez hace un llamado urgente a la responsabilidad individual y colectiva. Insta a los hombres a ser un apoyo real para las mujeres, a los familiares y amigos a brindar acompañamiento y a no fomentar la automedicación. La presión social y la falta de información confiable pueden llevar a decisiones desesperadas con consecuencias irreversibles. "No nos atrevamos a jugar al doctor", advierte, recalcando la importancia de buscar ayuda profesional en lugar de recurrir a soluciones peligrosas.
El llamado se extiende también a la comunidad médica, instando a los profesionales de la salud a brindar un acompañamiento integral a las mujeres que enfrentan un embarazo no deseado, ofreciendo información veraz, opciones de apoyo y reflexión sobre las implicaciones de cada decisión. La empatía, la comprensión y la guía profesional son esenciales para evitar que las mujeres recurran a prácticas riesgosas por desesperación o desinformación.
Finalmente, el Dr. Ruiz Sánchez aboga por una alerta sanitaria que regule la difusión, distribución, prescripción y venta de misoprostol y mifepristona. La evidencia de los riesgos es contundente y la protección de la salud de las mujeres debe ser una prioridad. La prevención, la información y el acceso a servicios de salud seguros y confiables son fundamentales para evitar tragedias y garantizar el bienestar integral de las mujeres. No se trata de estigmatizar ni juzgar, sino de ofrecer alternativas viables y seguras que protejan la vida y la salud.
Fuente: El Heraldo de México