7 de mayo de 2025 a las 23:05
Peligro: Fentanilo ilegal envenena a niña
La sombra del fentanilo se extiende como una plaga silenciosa, alcanzando incluso a los más vulnerables. El estremecedor caso de una niña de tres años en Alabama, rescatada in extremis de las garras de esta droga mortal, nos obliga a confrontar la cruda realidad de una epidemia que no discrimina edades. Las imágenes captadas por la cámara corporal del oficial, un testimonio gráfico del horror y la desesperación, nos muestran a la pequeña yaciendo inconsciente en el suelo, mientras su madre, presa del pánico, implora por su vida. Es una escena que nos hiela la sangre y nos recuerda la fragilidad de la existencia, especialmente cuando se ve amenazada por la adicción y el acceso indiscriminado a sustancias tan peligrosas.
Este incidente, lamentablemente, no es un caso aislado. Se suma a una creciente ola de tragedias relacionadas con el fentanilo, una droga sintética hasta 50 veces más potente que la heroína, que se ha infiltrado en comunidades de todo el país. El fiscal federal Richard Allen Pierce lo advirtió con contundencia: "Son sus amigos y sus vecinos quienes están usando drogas". Una frase que resuena como una alarma, instándonos a reconocer que el peligro acecha más cerca de lo que pensamos, que la adicción no es un problema ajeno, sino una realidad que puede tocar a cualquiera.
La facilidad con la que se consiguen estas pastillas, incluso en farmacias que operan al margen de la ley, es un factor alarmante que alimenta la crisis. En este caso, la madre de la niña adquirió el fentanilo ilegalmente, una decisión que puso en grave peligro la vida de su hija. Quedan interrogantes cruciales sin respuesta: ¿fue un accidente? ¿Hubo negligencia? ¿O acaso algo más siniestro? Las autoridades deben investigar a fondo las circunstancias que rodean este caso para determinar las responsabilidades y, sobre todo, para prevenir futuras tragedias.
Mientras tanto, la lucha contra el narcotráfico continúa. El reciente decomiso de 11.5 kilos de fentanilo, incluyendo tres millones de pastillas, atribuido al Cártel de Sinaloa, es una victoria importante, pero también una muestra de la magnitud del problema. La mención de Alcatraz como posible destino para los detenidos subraya la gravedad del delito y la firmeza con la que las autoridades estadounidenses están abordando esta amenaza.
Sin embargo, más allá de las incautaciones y los arrestos, es fundamental abordar las raíces del problema. La educación, la prevención y el acceso a tratamientos efectivos para la adicción son pilares fundamentales para combatir esta epidemia. Debemos construir una red de apoyo para las familias afectadas, para que puedan encontrar la ayuda que necesitan y romper el ciclo de la adicción. El futuro de nuestros hijos, como la pequeña de tres años en Alabama, depende de nuestra capacidad para actuar con decisión y compasión. No podemos permitir que el fentanilo siga robando vidas y destruyendo familias. Es hora de unirnos como comunidad y enfrentar este desafío con valentía y determinación.
Fuente: El Heraldo de México