7 de mayo de 2025 a las 09:35
Fortalece a Morena: ¡Únete al movimiento!
El domingo pasado no solo se celebró una reunión más del Consejo Nacional de Morena; se trazó una línea en la arena, un parteaguas en la historia de nuestro movimiento. Fue un acto de reafirmación, de volver a la esencia, al compromiso inquebrantable que nos dio origen: el poder no como un privilegio, sino como una herramienta al servicio del pueblo. Y no fueron palabras vacías, fueron palabras cargadas de la fuerza moral que emana de nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum, una líder que goza de la confianza y el respaldo de más del 85% del pueblo de México. Ella, con la claridad que la caracteriza, nos recordó la magnitud de nuestra responsabilidad: “El compromiso con el pueblo y con la historia es grande e implica darlo todo.” En un país históricamente marcado por el abuso de poder, por la corrupción enquistada en las altas esferas, por la brecha abismal entre gobernantes y gobernados, Claudia Sheinbaum representa un cambio radical, una nueva forma de entender el poder, no como un instrumento de opresión, sino como un vehículo para el servicio, para la construcción de un México más justo.
Morena está en constante crecimiento, nos acercamos a los 10 millones de afiliados, un número que nos llena de orgullo. Sin embargo, el verdadero crecimiento no se mide solo en cifras, se mide en la consolidación de nuestros principios, en la congruencia entre lo que decimos y lo que hacemos. No se trata de sumar por sumar, sino de sumar conciencias, de sumar voluntades que compartan la visión transformadora de nuestro movimiento. Por eso, el Consejo Nacional aprobó por unanimidad una serie de reglas, un código de ética que guiará nuestros pasos: cero lujos, se acabaron los coches blindados y los viajes en aviones privados, privilegios que no corresponden a la austeridad republicana que pregonamos. Separaremos el poder político del poder económico, terminando con los favores a cambio de cargos, con la corrupción que tanto daño ha hecho a nuestro país. Erradicaremos el nepotismo, una práctica antidemocrática que Morena, a diferencia de otros partidos, rechaza categóricamente. Garantizaremos la equidad y la transparencia en nuestros procesos internos, para que el servicio al pueblo sea el único requisito, no la influencia o el dinero.
El domingo, en el Consejo Nacional, deliberamos con orgullo junto a consejeras y consejeros nacionales, liderazgos territoriales, dirigencias estatales, gobernadores, integrantes del gabinete federal y compañeras y compañeros que han caminado con nosotros desde el inicio de este movimiento. Fue un ejercicio de democracia participativa, de reflexión colectiva, donde se respiró un ambiente de responsabilidad y profunda convicción. El mensaje que enviamos es claro: no permitiremos que Morena se desvíe de su camino, volveremos a nuestras raíces, a la ética que nos dio origen. Porque la humildad en el ejercicio del poder no es una debilidad, sino nuestra mayor fortaleza. Tenemos la obligación moral de no fallarle al pueblo, y sabemos que solo con ética, cercanía y responsabilidad, seguiremos avanzando en este proyecto de justicia e igualdad para todas y todos. Hoy, como siempre, es un orgullo ser morenista, porque servir al prójimo es un honor, y cuidar a Morena es cuidar a México.
Fuente: El Heraldo de México