Inicio > Noticias > Salud Materna
8 de mayo de 2025 a las 01:50
Embarazo y depresión: No estás sola
La maternidad, un periodo de inmensa transformación y alegría, también puede ser un momento de vulnerabilidad emocional. En el marco del Día Mundial de la Salud Mental Materna, es crucial visibilizar la realidad que viven miles de mujeres en México y el mundo: la depresión perinatal, un desafío silencioso que afecta no solo a la madre, sino también al desarrollo del bebé. Si bien la llegada de un hijo es un evento generalmente celebrado, entre el 9% y el 14% de las mujeres embarazadas en México experimentan depresión, una cifra que nos invita a la reflexión y a la acción.
Imaginen la carga emocional que implica gestar una vida, los cambios hormonales, las expectativas sociales, las preocupaciones por el futuro… Ahora, sumen a esto la posibilidad de experimentar una profunda tristeza, una falta de energía abrumadora, ansiedad constante y la incapacidad de disfrutar plenamente esta etapa tan especial. Esta es la realidad para muchas mujeres que enfrentan la depresión prenatal. Un problema que, lamentablemente, a menudo pasa desapercibido, oculto tras la supuesta "felicidad obligatoria" del embarazo.
Las consecuencias de no atender la depresión perinatal pueden ser significativas. Una madre que lucha contra la depresión puede tener dificultades para cuidar de su salud, postergar o evitar las consultas prenatales, e incluso adoptar conductas que ponen en riesgo su bienestar y el de su bebé. El riesgo de parto prematuro aumenta, así como la probabilidad de que el recién nacido presente bajo peso al nacer y posibles afectaciones en su desarrollo.
Y la historia no termina con el parto. La depresión posparto, que afecta entre el 6.6% y el 24.6% de las mujeres en México, puede ser un obstáculo para la creación del vínculo madre-hijo, tan esencial para el desarrollo emocional del bebé. La falta de energía, la tristeza persistente y la dificultad para conectar emocionalmente pueden interferir con la capacidad de la madre para responder a las necesidades de su hijo, impactando su desarrollo cognitivo, conductual y emocional.
Es importante entender que la depresión perinatal no es un defecto de carácter, ni una señal de debilidad. Es una condición médica tratable. Reconocer los síntomas, como la tristeza persistente, la pérdida de interés en actividades que antes se disfrutaban, los cambios en el apetito y el sueño, la irritabilidad y la dificultad para concentrarse, es el primer paso para buscar ayuda.
El apoyo de la pareja, la familia y los profesionales de la salud es fundamental. La Dra. Cynthia Vega, Directora de Relaciones Médicas de PiSA Farmacéutica, subraya la importancia de la evaluación y el seguimiento psicológico durante el embarazo para detectar y atender oportunamente cualquier alteración emocional. Existen tratamientos eficaces que pueden ayudar a las mujeres a recuperar su bienestar emocional y a disfrutar plenamente de la maternidad.
No debemos subestimar el impacto de la salud mental materna. El bienestar de la madre es el bienestar del bebé, y construir una red de apoyo sólida es crucial para garantizar un desarrollo saludable para ambos. Informarse, hablar abiertamente sobre la depresión perinatal y buscar ayuda profesional son acciones que pueden marcar la diferencia. El silencio no es una opción. El Día Mundial de la Salud Mental Materna nos recuerda la importancia de cuidar a quienes cuidan, de proteger la salud mental de las madres y, por ende, el futuro de las nuevas generaciones.
Fuente: El Heraldo de México