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7 de mayo de 2025 a las 16:35

El lado oscuro de las carnitas

Adentrémonos en el fascinante mundo de las carnitas, un platillo emblemático de la gastronomía mexicana, particularmente de Michoacán, donde su aroma inunda las calles y plazas, atrayendo a locales y visitantes por igual. Su reciente reconocimiento en el Tianguis Turístico como el mejor platillo típico de estado no es casualidad. Las carnitas, con su irresistible sabor y textura, se han ganado un lugar privilegiado en el corazón y el paladar de los mexicanos, especialmente en las regiones centro y norte del país.

Sin embargo, a pesar de su popularidad, surge una pregunta legítima: ¿qué tan saludables son las carnitas? Para desentrañar este misterio culinario, debemos analizar su composición nutricional y consultar la opinión de expertos en la materia.

El ingrediente estrella de las carnitas michoacanas son las costillas de cerdo estilo campestre deshuesadas, aunque también se utilizan otras partes jugosas del cerdo, como el lomo. La carne de cerdo, según el Consejo Mexicano de la Carne, es una fuente fundamental de proteína animal, esencial para el correcto funcionamiento del organismo. Aporta nutrientes clave para la construcción y reparación de tejidos, el fortalecimiento del sistema inmunológico y la producción de enzimas y hormonas.

Contrario a la creencia popular, la carne de cerdo no es sinónimo de grasa perjudicial. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través de la experta María de la Luz Zambrano, académica de la FES Cuautitlán, desmiente este mito. Zambrano afirma que la carne de cerdo contiene grasa monoinsaturada, similar a la del aceite de oliva, beneficiosa para la salud cardiovascular. Además, aporta vitaminas del grupo B, esenciales para el metabolismo energético, y aminoácidos esenciales, los bloques de construcción de las proteínas.

Es importante destacar que la composición nutricional de la carne de cerdo varía según el corte. El lomo, por ejemplo, es la parte con menor contenido de grasa. Por lo tanto, al elegir carnitas preparadas con lomo, se reduce la ingesta de grasas.

Ahora bien, la clave para disfrutar de las carnitas sin remordimientos radica en la moderación. Tanto el Consejo Mexicano de la Carne como la experta de la UNAM coinciden en que el consumo excesivo de cualquier tipo de carne, incluyendo la de cerdo, puede ser perjudicial para la salud. El exceso de grasa saturada puede contribuir al aumento del colesterol y al riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Para integrar las carnitas en una dieta equilibrada, es fundamental consultar a un nutriólogo. Un profesional de la nutrición puede elaborar un plan alimenticio personalizado, considerando las necesidades individuales, el estilo de vida, el estado de salud y los objetivos de cada persona. De esta manera, se puede disfrutar del sabor y la tradición de las carnitas sin comprometer la salud.

Finalmente, las carnitas, como cualquier otro alimento, deben disfrutarse con consciencia y moderación. Al comprender su valor nutricional y al seguir las recomendaciones de los expertos, podemos incorporar este delicioso platillo a una dieta balanceada y un estilo de vida saludable, preservando así una de las joyas culinarias de México.

Fuente: El Heraldo de México