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7 de mayo de 2025 a las 23:10
¿Dónde está Juan Carlos?
La angustia se extiende como una sombra sobre la comunidad del CCH Vallejo. Siete días. Siete días de incertidumbre, siete días de preguntas sin respuesta, siete días desde que Juan Carlos Flores García, un joven estudiante de tan solo 17 años, se desvaneció sin dejar rastro. El silencio que rodea su desaparición es ensordecedor, amplificado por la desesperación de su familia y la creciente preocupación de sus compañeros y profesores.
El lunes 30 de abril, Juan Carlos asistió a su primera clase, un día aparentemente normal que se transformó en una pesadilla. Entre las 7:00 y las 9:00 de la mañana, se le vio por última vez en el plantel de la colonia Magdalena de las Salinas. Desde entonces, el vacío. Un vacío que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) intenta llenar con la Alerta Amber 425/2025, una ficha de búsqueda que describe a Juan Carlos con una cicatriz quirúrgica de 8 cm en el antebrazo izquierdo, usuario de lentes, vestido con un pantalón de mezclilla azul claro, tenis botines negros, un suéter gris Oxford con el icónico estampado de Batman y una gorra negra. Detalles que se aferran a la esperanza, detalles que podrían ser la clave para su regreso.
La imagen de Juan Carlos se multiplica en las redes sociales, compartida por amigos, familiares y la propia cuenta oficial del CCH Vallejo. Un clamor digital que busca romper el silencio, que implora cualquier información que pueda arrojar luz sobre su paradero. Los teléfonos de la FGJ-CDMX, (55) 5345 5067, (55) 5345 5084 y (55) 5345 5082, se convierten en líneas de vida, en la posibilidad de una noticia, de un alivio.
Más allá de la búsqueda, la desaparición de Juan Carlos ha reavivado el debate sobre la seguridad en los alrededores del plantel. Padres de familia alzan la voz, denunciando la inseguridad que se vive día a día, los asaltos previos, la falta de vigilancia efectiva. Un temor latente que se materializa en la ausencia de Juan Carlos, transformando la angustia en indignación, la preocupación en exigencia.
Este caso, lamentablemente, no es un hecho aislado. Se suma a una serie de incidentes recientes que han puesto en tela de juicio las medidas de seguridad implementadas en los CCH. Si bien en otros casos los estudiantes han sido localizados, la repetición de estas situaciones genera una profunda inquietud. ¿Qué fallas existen en el sistema? ¿Qué medidas se deben tomar para garantizar la seguridad de los estudiantes? ¿Cómo podemos, como comunidad, construir un entorno seguro para nuestros jóvenes?
Mientras las horas se convierten en días, la esperanza se mantiene viva. La comunidad del CCH Vallejo, unida por la incertidumbre, continúa la búsqueda de Juan Carlos. Cada compartir en redes sociales, cada llamada a la Fiscalía, cada conversación sobre el tema, es un acto de resistencia contra el olvido, un grito colectivo que exige su regreso a casa.
Fuente: El Heraldo de México