8 de mayo de 2025 a las 00:10
Cantina CDMX: ¡Aventura española!
Sumérjanse en la atmósfera única de la Cantina Covadonga, un lugar donde el tiempo parece detenerse entre el tintineo de las copas y el murmullo de conversaciones que entrelazan historias de antaño con las del presente. Más que una simple cantina, Covadonga es un crisol cultural, un espacio donde la herencia asturiana se funde con el alma bohemia de la colonia Roma. Imaginen la escena: la luz tenue baña las mesas de madera pulida, testigos silenciosas de incontables tertulias literarias, debates apasionados y confidencias susurradas. El aroma a madera vieja se mezcla con el de la fabada asturiana recién hecha, transportándonos a las verdes tierras del norte de España.
Pero la Covadonga no es un museo, sino un organismo vivo, palpitante. Aquí, las risas estallan espontáneamente, las fichas de dominó resuenan con un ritmo casi hipnótico y el brindis con cerveza fría o un buen mezcal celebra la vida en todas sus facetas. Es un lugar donde las barreras sociales se difuminan, donde un reconocido escritor puede compartir mesa con un estudiante universitario, unidos por la pasión por las palabras y el buen ambiente.
La carta, un reflejo de esta fusión cultural, es un deleite para los sentidos. Desde las clásicas tapas españolas, como la tortilla española y las croquetas de jamón serrano, hasta los platillos más representativos de la cocina mexicana, como los tacos de chamorro o la reconfortante sopa azteca. Y para los paladares más aventureros, la paella valenciana y el pulpo a la gallega ofrecen una exquisita incursión en la gastronomía mediterránea. La oferta de bebidas es igualmente amplia y diversa, con cervezas nacionales e internacionales, mezcales artesanales, brandys españoles y una selección de cócteles clásicos que satisfacen todos los gustos.
La Cantina Covadonga no es solo un lugar para comer y beber, es una experiencia. Es un viaje en el tiempo, un portal a la época dorada de las tertulias literarias, donde las ideas fluían libremente y la bohemia era un estilo de vida. Es un refugio para aquellos que buscan escapar del bullicio de la ciudad y encontrar un oasis de tranquilidad y autenticidad. Si buscan un lugar con historia, con alma, con sabor, no duden en visitar la Cantina Covadonga. Les aseguro que no se arrepentirán. Déjense envolver por su magia y descubran por qué este emblemático lugar ha cautivado a generaciones de escritores, artistas e intelectuales.
¿Y quién sabe? Quizás, sentados en una de sus mesas, sean testigos del nacimiento de la próxima gran novela, o escuchen una anécdota que se convertirá en leyenda. Porque en la Covadonga, las historias se escriben cada día, al calor de una buena conversación y el sabor de una auténtica experiencia. No es solo una cantina, es un pedazo de historia viva, un testimonio de la riqueza cultural que se teje en los rincones más emblemáticos de la Ciudad de México. Visítenla y formen parte de esta historia.
Fuente: El Heraldo de México