7 de mayo de 2025 a las 09:10
Abraza la humanidad
La imagen del niño de doce años empujando la carriola de su hermanito de ocho meses por las peligrosas calles de Pantitlán nos golpea con la crudeza de una realidad que muchos preferirían ignorar. No se trata de un caso aislado, sino del reflejo de una profunda crisis social que deja a cientos de miles de niños en la precariedad. La desaparición del programa de estancias infantiles en 2019 y la limitada capacidad de las guarderías del IMSS e ISSSTE han dejado un vacío enorme en el cuidado de los más pequeños. ¿Dónde queda la responsabilidad del Estado? ¿Dónde está el apoyo a las familias que luchan día a día por sobrevivir?
El argumento de la falta de recursos se desmorona ante la ineficiencia y la corrupción que permea al sistema. Mientras se destinan millonarios presupuestos a proyectos dudosos, casi medio millón de niños menores de seis años carecen de un cuidado adecuado mientras sus padres trabajan. La situación se agrava aún más con la desaparición de las escuelas de tiempo completo, dejando a los niños expuestos a un sinfín de riesgos. Es una cadena de omisiones que condena a la infancia a la vulnerabilidad y la incertidumbre.
Y la problemática no se limita a nuestras fronteras. El flujo de niños migrantes que cruzan México solos, huyendo de la violencia y la pobreza en sus países de origen, se ha duplicado en los últimos cuatro años. Más de 137 mil menores de edad, según datos de Save the Children y Plan Internacional, transitan por nuestro territorio sin la protección y el apoyo que necesitan. ¿Cómo podemos, como sociedad, permanecer indiferentes ante esta tragedia humana?
Ante la inoperancia del sistema público, surgen iniciativas privadas que buscan ofrecer soluciones tangibles. El proyecto de Grupo Salinas, con su propuesta de un sistema de salud privado, accesible y eficiente, plantea un desafío al statu quo. La tecnología de punta, la atención personalizada y el uso de la inteligencia artificial prometen una revolución en el acceso a la salud. La apertura de la primera clínica en la Ciudad de México es solo el primer paso de un ambicioso plan que busca extenderse a otras entidades del país.
La innovación no se limita a la infraestructura y el equipo médico. La creación de un expediente médico digital, accesible desde cualquier sucursal, garantiza la continuidad y la calidad de la atención. La posibilidad de acceder a préstamos de emergencia para cubrir gastos médicos imprevistos elimina una de las principales barreras para la atención oportuna.
Este modelo, basado en la eficiencia y la transparencia, contrasta con la opacidad y la burocracia que caracterizan al sistema público. Es una apuesta por la innovación y la calidad, una demostración de que es posible ofrecer servicios de salud de primer nivel a precios accesibles. Más allá del debate ideológico, lo importante es que la población tenga acceso a una atención médica digna y eficiente. Y si el sector privado puede ofrecer una solución, ¿por qué no darle la oportunidad? El tiempo dirá si este modelo se consolida como una alternativa viable para millones de mexicanos que buscan una atención médica de calidad.
Fuente: El Heraldo de México