6 de mayo de 2025 a las 15:40
Novia de Coyote Consentido, detenida por facilitar abuso infantil.
La sombra de "El Coyote Consentido" sigue extendiéndose sobre el penal de El Amate, en Chiapas, incluso después de su muerte. Un nuevo capítulo de horror se escribe en este caso, con la detención de Christian N. y cuatro custodios de la prisión, acusados de formar parte de la red de pornografía infantil que dirigía Yudiel Flores. Esta noticia, que sacude a la opinión pública, destapa la vulnerabilidad de un sistema penitenciario que, en lugar de rehabilitar, se convirtió en el escenario de aberrantes crímenes contra la infancia.
La detención de Christian N. en Matías Romero, Oaxaca, arroja luz sobre el modus operandi de esta red criminal. La mujer, según las investigaciones de la Fiscalía General de Justicia (FGJ), se encargaba de introducir a los menores al penal de El Amate, haciéndolos pasar por sus propios hijos. Una artimaña cruel que permitía a Yudiel Flores, el tristemente célebre "Coyote Consentido", continuar con sus abusos incluso tras las rejas. Imaginen la perversidad: un centro penitenciario, supuestamente un lugar de reclusión y castigo, transformado en un espacio de explotación infantil.
La complicidad de los cuatro custodios detenidos agrava aún más la situación. Su participación evidencia la corrupción que permeaba el sistema, permitiendo que los crímenes de "El Coyote Consentido" continuaran impunemente. ¿Cómo es posible que, en un lugar destinado a la seguridad y el orden, se gestara una red de tal magnitud? ¿Cuántos otros casos similares permanecen ocultos tras los muros de las prisiones mexicanas?
La figura de Yudiel Flores, un youtuber antes de su detención, añade otra capa de complejidad a este caso. Su popularidad en redes sociales, lejos de ser un factor disuasorio, pudo haberle servido como herramienta para atraer a sus víctimas. La facilidad con la que accedía a menores, incluso dentro de la cárcel, nos obliga a reflexionar sobre la necesidad de una mayor vigilancia y control en el ciberespacio.
El asesinato de "El Coyote Consentido" en abril pasado, dentro del mismo penal, no puso fin a la pesadilla. La detención de Christian N. y los custodios revela que la red de pornografía infantil continuaba operando, lo que plantea serias interrogantes sobre la profundidad de la corrupción y la magnitud del daño causado. ¿Cuántas víctimas más existen? ¿Qué medidas se están tomando para garantizar su protección y ofrecerles el apoyo psicológico necesario?
La Fiscalía General de Justicia enfrenta ahora el desafío de desmantelar por completo esta red criminal, llevando ante la justicia a todos los implicados. La sociedad exige respuestas y medidas concretas para evitar que casos como el de "El Coyote Consentido" se repitan. La protección de la infancia debe ser una prioridad, y este caso nos recuerda la importancia de reforzar los mecanismos de vigilancia y control, tanto dentro como fuera de los muros de las prisiones. El camino hacia la justicia es largo y complejo, pero es un camino que debemos recorrer para garantizar la seguridad y el bienestar de nuestros niños.
Fuente: El Heraldo de México