6 de mayo de 2025 a las 22:45
Hermano, única esperanza en caso Aitana
En la quietud de la madrugada del viernes, un horror indescriptible se cernía sobre una vivienda en la colonia Municipios Libres. Un niño de tan solo siete años, con la inocencia aún intacta en sus ojos, fue testigo de una tragedia que marcará su vida para siempre: el brutal asesinato de su pequeña hermana Aitana, de apenas dos años. La escena, digna de una pesadilla, lo ha convertido en el único testigo de un crimen que ha conmocionado a la comunidad de Altamira y ha dejado una profunda herida en el corazón de todos.
Hoy, este pequeño, cuyo nombre se guarda bajo el manto protector de la ley, se encuentra bajo el resguardo del DIF Altamira. Sus padres, principales sospechosos del feminicidio de la bebé, han sido detenidos y se encuentran bajo investigación. Imaginen por un instante el dolor de este niño: perder a su hermana en circunstancias tan violentas y, al mismo tiempo, ver a sus padres convertidos en los principales sospechosos. Un doble golpe que nadie, y mucho menos un niño de su edad, debería experimentar.
Francisca Arteaga Pérez, al frente de la Procuraduría de la Defensa de la Niña, Niño, Adolescente y de la Familia, ha confirmado que el pequeño recibe atención psicológica especializada. Se le está brindando un espacio seguro, un refugio donde pueda procesar el trauma vivido. “Se encuentra en un entorno seguro y bajo vigilancia. Ha vivido algo muy fuerte y ahora lo importante es su estabilidad emocional”, ha declarado la titular. Cada paso que se da en este caso está enfocado en proteger su bienestar, en ayudarle a navegar por este mar de emociones turbulentas que lo envuelve.
Más allá de la atención inmediata, se busca un futuro para este niño. Las autoridades están evaluando la posibilidad de que un familiar cercano pueda hacerse cargo de su custodia. No se trata solo de encontrar un hogar, sino de hallar un espacio donde pueda sanar, donde pueda crecer rodeado de amor y comprensión, lejos de la sombra de la tragedia. La búsqueda se centra en encontrar un ambiente que le permita reconstruir su vida, un lugar donde pueda volver a ser niño.
El caso ha dado un giro inesperado con la detención de los padres. Inicialmente, la madre de Aitana contactó a las autoridades afirmando que un ladrón había entrado en la casa y atacado a la niña. Sin embargo, los resultados de la necropsia revelaron una historia diferente, una historia de violencia que contradecía por completo la versión inicial. Las inconsistencias en su testimonio, junto con otras pruebas, llevaron a la detención de la madre y su pareja. Ahora, ambos enfrentan cargos por homicidio y se encuentran recluidos en el Cedes de Altamira.
La declaración del niño, único testigo presencial del ataque, será crucial para esclarecer los hechos y llevar justicia a la pequeña Aitana. Sus palabras, cargadas de inocencia y dolor, serán la clave para reconstruir la verdad y para que los responsables de este atroz crimen paguen por sus actos. En medio de la oscuridad, la voz de este pequeño se alza como un faro de esperanza, un clamor de justicia para su hermana. Su testimonio, cuidadosamente recogido y protegido, será la pieza fundamental para cerrar este capítulo de dolor y comenzar el proceso de sanación para él y para toda la comunidad. El futuro de este niño, marcado por la tragedia, depende ahora de la justicia y del apoyo que reciba para superar esta terrible experiencia.
Fuente: El Heraldo de México