7 de mayo de 2025 a las 01:05
Gobernador exige investigación imparcial en Teuchitlán
La detención del alcalde de Teuchitlán, José Ascención N., ha generado una ola de reacciones y medidas preventivas en el estado de Jalisco. El gobernador, Pablo Lemus, ha caminado por la delgada línea entre el respeto al proceso judicial y la necesidad de asegurar la estabilidad en el municipio. Sus palabras, cuidadosamente elegidas, transmiten un mensaje de confianza en las instituciones, al tiempo que subrayan la importancia de una investigación imparcial, libre de cualquier sesgo político. "Sin tintes político partidistas", ha repetido, en un claro llamado a la transparencia y a la justicia.
Este caso, que vincula al alcalde con el crimen organizado, concretamente con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha sacudido los cimientos de la política local. Las acusaciones son graves: reuniones con líderes del cartel, pagos mensuales, conocimiento de actividades ilícitas en el Rancho Izaguirre… Un panorama sombrío que contrasta con la imagen de un municipio turístico, conocido por la riqueza arqueológica de Guachimontones y la belleza natural de la Presa La Vega.
Precisamente, la preocupación por el impacto de esta situación en la economía y el turismo de la región ha llevado al Secretario General de Gobierno, Salvador Zamora, a tomar cartas en el asunto. Su reunión con el cuerpo edilicio de Teuchitlán no es un mero trámite burocrático, sino una estrategia para trazar una ruta que permita al municipio recuperar la normalidad y minimizar los daños colaterales de este escándalo. Reactivación económica, apoyo a los negocios locales, fortalecimiento del turismo… son las claves de un plan que busca devolver la confianza a los ciudadanos y reafirmar el compromiso del gobierno estatal con Teuchitlán.
Mientras tanto, la incertidumbre se cierne sobre el futuro político del municipio. ¿Quién tomará las riendas de la presidencia municipal? La decisión recae en los regidores, quienes tendrán la responsabilidad de elegir a un sucesor que pueda liderar el proceso de reconstrucción y garantizar la gobernabilidad. El gobernador Lemus ha sido claro al respecto: no habrá intervención en la Comisaría, una muestra de respeto a la autonomía municipal y a la capacidad de sus representantes para resolver esta crisis.
Pero la sombra del crimen organizado se extiende más allá de Teuchitlán. La necesidad de reforzar la vigilancia en la Región Valle, siguiendo el modelo implementado en Altos Norte, evidencia la preocupación por la penetración del narcotráfico en el tejido social. Es una batalla que se libra en varios frentes, y que requiere la coordinación de esfuerzos entre los distintos niveles de gobierno, así como la participación activa de la sociedad. El caso de Teuchitlán es una llamada de atención, un recordatorio de la fragilidad de las instituciones y la constante amenaza que representa el crimen organizado para la democracia y el estado de derecho. La investigación en curso será crucial para esclarecer los hechos y llevar ante la justicia a los responsables, pero también para enviar un mensaje claro: la impunidad no tiene cabida en Jalisco.
Fuente: El Heraldo de México