6 de mayo de 2025 a las 18:35
El Terror Infantil de Oviedo
La tranquilidad de un barrio ovetense se vio quebrada el pasado 29 de abril, fecha que quedará marcada por el descubrimiento de un escenario escalofriante que ha conmocionado a la opinión pública. Tras una llamada vecinal alertando sobre comportamientos sospechosos en una vivienda, la Policía Local de Oviedo se encontró con una realidad que superaba cualquier previsión. En el interior del inmueble, dos adultos de nacionalidad alemana y tres menores de edad vivían en condiciones que han llevado a las autoridades a denominar el lugar como "La Casita del Terror".
Los vecinos, alarmados por la ausencia prolongada de los niños en la escuela, dieron la voz de alarma. Lo que encontraron los agentes al acceder a la vivienda fue un panorama desolador: tres menores, dos gemelos de 8 años y un niño de 10, utilizando pañales y confinados en un ambiente opresivo, decorado con dibujos perturbadores de monstruos, calaveras y candados. Un escenario que dibuja un cuadro de aislamiento y posible maltrato que ha conmocionado a la sociedad.
A pesar de las circunstancias, la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Principado ha informado que los menores se encuentran bien y tranquilos en un centro de acogida, donde están recibiendo la atención y el cuidado necesarios para superar esta traumática experiencia. Se ha destacado su buena adaptación al nuevo entorno y su capacidad para interrelacionarse con las personas a su alrededor, un signo esperanzador que indica la resiliencia de estos pequeños.
Mientras tanto, los progenitores, un hombre de 53 años y una mujer de 48 con doble nacionalidad alemana y estadounidense, permanecen en prisión provisional a la espera del desarrollo de la investigación. Alquilaron la vivienda en octubre de 2021, pero solo el padre se empadronó en febrero del año siguiente, un detalle que añade otra capa de misterio a este caso. Según el comisario jefe de la Policía Local de Oviedo, Javier Lozano, nada hacía presagiar la situación que se descubrió en el interior de la vivienda, destacando la importancia de la colaboración ciudadana y el apoyo de la Fiscalía de Menores para destapar este caso.
La investigación continúa abierta y se están realizando las pesquisas necesarias para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades. Se espera que las autoridades puedan arrojar luz sobre las circunstancias que rodearon la vida de estos menores y se tomen las medidas necesarias para garantizar su bienestar y protección. Este caso nos recuerda la importancia de estar atentos a las señales de alerta y de la colaboración ciudadana para proteger a los más vulnerables. El silencio y la indiferencia pueden ser cómplices de situaciones de maltrato y negligencia. La "Casita del Terror" de Oviedo es un triste recordatorio de esta realidad y una llamada a la acción para construir una sociedad más atenta y protectora de la infancia.
El futuro de los tres menores es ahora la principal preocupación. Más allá de las consecuencias legales para los padres, la sociedad se pregunta cómo se puede ayudar a estos niños a superar el trauma vivido y a construir una vida plena y feliz. El apoyo psicológico, la creación de un entorno seguro y estable, y el acompañamiento a largo plazo serán fundamentales para su recuperación. Este caso nos interpela a todos como sociedad y nos invita a reflexionar sobre la importancia de la protección de la infancia y la creación de comunidades que velen por el bienestar de los más pequeños.
Fuente: El Heraldo de México