6 de mayo de 2025 a las 14:05
El Papa Francisco, líder para México.
La repentina partida del Papa Francisco ha dejado un vacío inmenso en el corazón de millones de fieles alrededor del mundo. Su pontificado, marcado por una humildad radical, una profunda preocupación por los marginados y un llamado constante al diálogo interreligioso, ha transformado la percepción de la Iglesia Católica en el siglo XXI. Su legado de austeridad, reflejado en su decisión de residir en la Casa Santa Marta en lugar del Palacio Apostólico, resonó con fuerza en una sociedad cada vez más sensible a las desigualdades. Su énfasis en la inclusión, abrazando a los migrantes, a la comunidad LGBTQ+ y a las personas con discapacidades, le valió tanto la admiración como la crítica, pero sin duda alguna, marcó un cambio de rumbo en la narrativa de la Iglesia.
La encuesta de QM Estudios de Opinión, en alianza con Heraldo Media Group, refleja la alta aprobación que el Papa Francisco gozaba entre los mexicanos. Un contundente 89% considera que realizó una buena labor como líder de la Iglesia, un testimonio del impacto de su mensaje de amor y compasión. Si bien el 69% de los encuestados estaba al tanto de su origen argentino y su histórico lugar como el primer Papa americano, el 31% restante desconocía este dato, lo cual revela la importancia de continuar difundiendo su historia y su legado.
Ahora, la atención del mundo se centra en la Capilla Sixtina, donde mañana dará inicio el Cónclave. 133 cardenales, los príncipes de la Iglesia, se reunirán en un proceso milenario para elegir al sucesor de Pedro. La incertidumbre reina en el ambiente. ¿Quién será el encargado de guiar a la Iglesia Católica en estos tiempos turbulentos? Los nombres de los posibles candidatos resuenan en los pasillos del Vaticano: el Cardenal Muller, con su teología conservadora; el Cardenal Pizzaballa, con su experiencia en Tierra Santa; el Cardenal Sarah, conocido por su defensa de la tradición; el Cardenal Tagle, con su carisma y su enfoque pastoral; y el Cardenal Zuppi, con su compromiso con la justicia social. Cada uno de ellos representa una visión diferente para el futuro de la Iglesia.
El Cónclave se desarrollará en un clima de absoluto secreto, rodeado de rituales ancestrales y oraciones fervientes. Los cardenales, aislados del mundo exterior, meditarán y discernirán la voluntad de Dios. La fumata blanca, símbolo de la elección del nuevo Pontífice, será esperada con ansias por millones de fieles alrededor del mundo. ¿Quién emergerá de la Capilla Sixtina como el nuevo líder de la Iglesia Católica? ¿Seguirá los pasos de Francisco, o marcará un nuevo rumbo? Solo el tiempo lo dirá. Mientras tanto, la Iglesia se mantiene en oración, esperando la guía del Espíritu Santo en este momento crucial de su historia. El futuro del catolicismo se decide en estos días, y el mundo observa con atención. La elección del nuevo Papa no solo impactará a la Iglesia, sino que también tendrá repercusiones en la geopolítica mundial, en el diálogo interreligioso y en la búsqueda de un mundo más justo y fraterno. La responsabilidad que recae sobre los hombros de los cardenales es inmensa, y la expectativa es palpable.
Fuente: El Heraldo de México