6 de mayo de 2025 a las 04:25
Capturada con arma dorada: ¿La caída de una jefa del CJNG?
La sombra del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se extiende larga y oscura sobre México, pero un rayo de luz ha penetrado la tiniebla. La captura de María del Rosario "N", presunta operadora clave de esta poderosa organización criminal, ha resonado como un trueno en el tablero del narcotráfico. No se trata de una simple detención, sino de un golpe certero, una pieza fundamental extraída del engranaje del CJNG, una victoria que se ha labrado con la precisión de un cirujano y la tenacidad de un sabueso.
El lunes 5 de mayo, la colonia El Llano, en el municipio de Magdalena, Jalisco, fue el escenario de esta operación quirúrgica contra el crimen organizado. Allí, en un operativo conjunto, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), en coordinación con agencias federales y estatales, cerró el cerco sobre María del Rosario "N". Imaginen la escena: la tensión en el aire, el sigilo de los agentes, la precisión de los movimientos, la culminación de meses, quizá años, de investigación y seguimiento.
No era una captura cualquiera. El Buró Federal de Investigaciones (FBI) la tenía en la mira. Su nombre resonaba en los pasillos de las agencias de inteligencia estadounidenses. Se le acusa de ser una pieza clave en el entramado de delitos transnacionales que tejen el CJNG: tráfico de armas, el veneno que inunda las calles; tráfico de drogas, la mercancía que destruye vidas; tráfico de personas, la esclavitud moderna; lavado de dinero, el intento de limpiar la sangre que mancha el dinero sucio. Y, por supuesto, la distribución de metanfetamina y fentanilo, esas sustancias que arrasan con comunidades enteras al otro lado de la frontera.
La noticia, anunciada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, se ha propagado como la pólvora. Un suspiro de alivio recorre a quienes luchan día a día contra el flagelo del narcotráfico. Es una batalla ganada, un paso adelante en la guerra contra el crimen organizado. Pero no es momento de bajar la guardia. La lucha continúa.
Este operativo, llevado a cabo sin incidentes mayores, es un testimonio de la colaboración eficaz entre las autoridades mexicanas y sus contrapartes estadounidenses. Un intercambio de inteligencia preciso, una coordinación milimétrica, un objetivo común: desmantelar las redes criminales que amenazan la paz y la seguridad de ambos países. FBI, ATF, SSPC, un frente unido contra el enemigo común.
Las imágenes hablan por sí solas. Un arma de alto calibre, bañada en oro, un símbolo del poder ilícito que María del Rosario "N" ostentaba. Balas, listas para sembrar la muerte. Bolsas con sustancias ilícitas, el veneno que corroe la sociedad. Objetos mudos que cuentan una historia de violencia y corrupción.
Ahora, María del Rosario "N" está a disposición de las autoridades. El proceso judicial seguirá su curso. Las investigaciones continuarán, desentrañando los hilos de la red criminal, revelando las conexiones internacionales, esclareciendo el verdadero alcance de su influencia dentro del CJNG.
La captura de María del Rosario "N" es un triunfo, sin duda. Pero es también un recordatorio. Un recordatorio de la amenaza constante que representa el crimen organizado, de la necesidad de la cooperación internacional, de la importancia de no ceder ni un ápice en la lucha por un futuro más seguro. La guerra contra el narcotráfico no ha terminado. Apenas comienza un nuevo capítulo.
Fuente: El Heraldo de México