6 de mayo de 2025 a las 12:10
Banca en auge: ¿Hasta dónde llegará?
A pesar de las nubes de incertidumbre que se ciernen sobre la economía global, el sector bancario mexicano se perfila como un oasis de crecimiento. Felipe García Ascencio, director general de Santander México, ha expresado un optimismo contagioso, proyectando un crecimiento crediticio de entre 6% y 9% para este año. ¿Cómo es posible semejante pronóstico en un contexto de desaceleración económica e incluso decrecimiento del PIB? La respuesta, según García Ascencio, reside en una combinación de factores únicos que blindan al sector financiero mexicano.
Imaginen un país joven, con una población ávida de oportunidades y con un mercado laboral que, a pesar de los desafíos, se mantiene robusto. A esto sumemos una baja inclusión financiera, lo que significa que un gran porcentaje de la población aún no ha accedido a los servicios bancarios tradicionales. Este escenario representa un terreno fértil para el crecimiento, un océano azul de clientes potenciales esperando ser incorporados al sistema.
Los aumentos salariales de los últimos años también juegan un papel crucial. Al incrementar el poder adquisitivo de los mexicanos, se amplía su capacidad para acceder a créditos y otros productos financieros. Esto, a su vez, impulsa la demanda de crédito en prácticamente todos los segmentos, desde el automotriz y el hipotecario, hasta el empresarial y el personal. Un verdadero círculo virtuoso que alimenta el crecimiento del sector.
Es cierto que existen señales de alerta. Un ligero deterioro en la capacidad de pago de algunos clientes, un aumento en la demanda de crédito por parte de quienes antes no lo solicitaban, y algunos retrasos en los pagos. Sin embargo, García Ascencio minimiza estas preocupaciones, argumentando que el sistema financiero mexicano se encuentra bien capitalizado, sano y líquido. "No hay nada que nos preocupe de sobremanera," afirma con convicción.
La visión optimista del director de Santander México se extiende más allá del sector bancario. García Ascencio ve a México como un ganador en el complejo tablero geopolítico actual. A pesar de las tensiones comerciales y la renegociación del T-MEC, confía en que la integración con Norteamérica continuará fortaleciéndose. "Puede haber ruido," concede, "pero eventualmente Canadá, México y Estados Unidos, como bloque geopolítico, van a seguir creciendo."
La clave, según García Ascencio, reside en la inclusión financiera. "Entre más gente tengamos en el sistema financiero, es mejor para el país y para todos," asegura. Esta declaración resume la filosofía que impulsa el optimismo del sector: un crecimiento inclusivo, donde la banca se convierta en un motor de desarrollo y prosperidad para todos los mexicanos.
Ante la posibilidad de un crecimiento económico nulo o incluso negativo, la banca mexicana se presenta como un bastión de resiliencia, un ejemplo de cómo la innovación y la adaptación pueden generar oportunidades incluso en los escenarios más desafiantes. La apuesta por la inclusión financiera, la confianza en el potencial del mercado interno y la visión estratégica de sus líderes, son las cartas que el sector bancario mexicano juega para asegurar su crecimiento en un futuro incierto, pero lleno de posibilidades.
Fuente: El Heraldo de México