6 de mayo de 2025 a las 02:15
Sergio Molina con adultas mayores en Tecámac
La invisibilidad social que enfrentan nuestros adultos mayores es una realidad lacerante que exige una respuesta inmediata y contundente. El candidato a Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Sergio Molina, ha puesto el dedo en la llaga al reconocer esta problemática durante su encuentro con mujeres de la tercera edad en Tecámac, Estado de México. Sus palabras resonaron con la fuerza de la verdad al señalar la falta de acceso a una justicia equitativa y accesible para este sector de la población, tan frecuentemente olvidado.
No podemos permitir que el acceso a la justicia sea un privilegio reservado para unos cuantos. La promesa de Molina de una "justicia sin privilegios" es un bálsamo de esperanza para quienes han visto sus derechos vulnerados por la burocracia, la falta de recursos o la simple indiferencia. Su compromiso de trabajar por una justicia de puertas abiertas, especialmente para los sectores más vulnerables, es un paso fundamental hacia la construcción de una sociedad más justa e inclusiva.
El testimonio de las mujeres del Club de la tercera edad "Tiempos Inolvidables" es un ejemplo conmovedor de las dificultades que enfrentan nuestros adultos mayores. La falta de apoyo gubernamental para mantener este espacio, que funciona con recursos propios, evidencia la precariedad en la que viven muchos de ellos. Es inaceptable que quienes han contribuido al desarrollo de nuestro país sean abandonados a su suerte, sin el respaldo que merecen.
La lucha por los derechos de los adultos mayores no se limita a la asistencia social. Como bien señaló Molina, muchos de ellos enfrentan procesos judiciales por la falta de reconocimiento de sus pensiones, la ausencia de apoyos gubernamentales o problemas con sus propiedades. Es imperativo que el sistema judicial esté a la altura de las circunstancias y brinde una atención especializada y sensible a las necesidades de este grupo poblacional.
La justicia no puede ser un concepto abstracto, debe ser una realidad tangible para todos los ciudadanos, sin importar su edad, condición social o económica. La propuesta de Molina de una "justicia sin formalismo" es un llamado a la simplificación de los trámites y procesos judiciales, para que sean accesibles y comprensibles para todos. No podemos permitir que la complejidad del sistema legal se convierta en un obstáculo para el acceso a la justicia.
El compromiso de Molina con la transparencia y la confianza en el proceso electoral organizado por el INE es un signo alentador. La participación ciudadana y la vigilancia de los procesos democráticos son fundamentales para garantizar la legitimidad de las instituciones y la defensa de los derechos de todos.
El cambio cultural que propone Molina para transformar la impartición de justicia en México es un desafío que requiere la participación de todos. Debemos construir una sociedad en la que la justicia sea un derecho efectivo y no un privilegio de unos cuantos. La voz de nuestros adultos mayores debe ser escuchada y sus derechos deben ser protegidos. Solo así podremos construir un futuro más justo y equitativo para todos. La visita a municipios como Tecámac, Teotihuacán y Ecatepec demuestra la intención de acercarse a la realidad de las comunidades y comprender las problemáticas específicas que enfrentan, lo que es esencial para un Ministro de la Suprema Corte. Su trayectoria y experiencia, compartidas con los adultos mayores, refuerzan la idea de un candidato preparado y comprometido con la justicia social.
Fuente: El Heraldo de México