5 de mayo de 2025 a las 11:15
Morena: ¿Paz interna o caos total?
Morena bajo la lupa: ¿Transformación o cosmética?
A más de una década de su nacimiento, Morena se enfrenta a una encrucijada. El partido que prometió transformar la política mexicana se ve obligado a mirarse en el espejo y confrontar sus propias contradicciones. La reciente serie de lineamientos, impulsados desde la presidencia de Claudia Sheinbaum, buscan poner orden en una casa donde la ambigüedad y los excesos se habían convertido en moneda corriente. Gobernadores, legisladores, alcaldes… nadie escapa a la nueva directriz: austeridad, ética y coherencia. Se acabaron los aviones privados, las camionetas blindadas y los restaurantes exclusivos. La transformación, según el nuevo dogma, no se viste de frivolidades.
Pero la pregunta que resuena en los pasillos del poder es si estas medidas son genuinas o simplemente un lavado de cara. ¿Se trata de una transformación real o de una mera operación cosmética para acallar las críticas y mantener la imagen de pureza? Durante años, la permisividad y el pragmatismo electoral fueron la norma. Se toleraron excesos, se miraron para otro lado, se priorizó la victoria electoral por encima de los principios. Ahora, el reto no es redactar normas, sino hacerlas cumplir. ¿Tendrá Morena la voluntad política para sancionar a los suyos, incluso a las figuras más prominentes, si incumplen los nuevos lineamientos? De no ser así, la tan cacareada transformación se quedará en un simple discurso, una promesa incumplida más. El tiempo, como siempre, será el juez implacable.
El periodismo en la mira: ¿Rivalidad o responsabilidad?
El periodismo, como oficio, se encuentra en una encrucijada. La creciente polarización y la competencia feroz por la audiencia han desatado una guerra fratricida entre medios y periodistas. En esta batalla campal, donde las balas son las palabras y las trincheras las redes sociales, los únicos vencedores son los poderes fácticos que se benefician del caos y la desinformación. Mientras los periodistas se enfrascan en disputas personales y luchas por el protagonismo, los verdaderos problemas del país quedan relegados a un segundo plano. La manipulación de la narrativa pública se convierte en un juego de niños para aquellos que saben aprovechar las divisiones y la falta de ética de algunos comunicadores. Es hora de que el periodismo recupere su esencia, su compromiso con la verdad y la responsabilidad social. La rivalidad entre colegas no debe eclipsar la misión fundamental del oficio: informar con rigor, denunciar las injusticias y servir como contrapeso al poder.
Teuchitlán: La punta del iceberg
La detención del alcalde de Teuchitlán, José Ascención Murguía, por su presunta vinculación con el “narco rancho Izaguirre”, es apenas la primera pieza en caer en un rompecabezas mucho más complejo. Las declaraciones de José Gregorio “N”, alias “El Lastra”, abren la puerta a un escenario escalofriante: la posible existencia de una red de complicidades que se extiende hasta las más altas esferas del poder. ¿Qué sabía Enrique Alfaro? ¿Cuál fue el papel del exfiscal Luis Joaquín Méndez Ruiz? Las interrogantes se multiplican y la sombra de la impunidad se cierne sobre Jalisco. La investigación apenas comienza, pero las primeras pistas sugieren que el caso de Teuchitlán podría ser la punta del iceberg de una trama de corrupción y violencia que ha operado durante años con la complicidad de autoridades y grupos criminales. La sociedad exige respuestas y justicia.
La ética en la política: ¿Una utopía?
Como diría el filósofo… (inserte nombre de filósofo que se ajuste al tono del artículo), la ética en la política es como el unicornio: todos hablan de él, pero nadie lo ha visto. Prometer austeridad, transparencia y honestidad es fácil, lo difícil es practicarlas cuando nadie te ve. La verdadera prueba de fuego para Morena y para cualquier partido político es la capacidad de convertir las palabras en acciones, de demostrar con hechos que la transformación no es un simple eslogan de campaña. El tiempo dirá si los nuevos lineamientos son un verdadero cambio de rumbo o una simple estrategia de marketing político para mantener el poder.
Fuente: El Heraldo de México