5 de mayo de 2025 a las 18:45
Madres y padres unidos contra la desaparición
La angustia que carcomen los corazones de miles de madres y padres que buscan incansablemente a sus seres queridos desaparecidos en México, por fin comienza a resonar en los pasillos del poder. Un paquete de reformas a la Ley General de Población y a la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas, se está moldeando con la invaluable aportación de quienes conocen de primera mano este lacerante dolor. No son simples estadísticas, son vidas truncadas, familias destrozadas y un clamor que exige justicia y respuestas.
El mes de mayo se ha consagrado a la escucha, al diálogo y a la construcción conjunta de un marco legal que esté a la altura de la tragedia. Las voces de los colectivos de madres y padres buscadores, cargadas de experiencia y de un inquebrantable espíritu de lucha, se han convertido en el eje central de este proceso. Sus propuestas, sus sugerencias, sus exigencias, son la materia prima con la que se están cincelando las modificaciones a las leyes. Cada palabra, cada testimonio, representa una esperanza en la búsqueda de verdad y de justicia.
La doctora Claudia Sheinbaum Pardo, desde Palacio Nacional, ha reiterado el compromiso de su gobierno con esta causa. Se ha abierto un canal de comunicación directo con los colectivos, reconociendo su invaluable experiencia y su legitimidad para incidir en la construcción de soluciones. Las reuniones se suceden, el diálogo fluye y se avanza hacia un consenso que permita presentar un paquete de reformas sólido y eficaz.
La urgencia de la situación exige celeridad. Se busca que las reformas se discutan en un periodo extraordinario en el mes de junio. Involucrar a diputados y senadores desde el inicio del proceso es fundamental para garantizar una aprobación ágil y efectiva. Que conozcan de cerca el drama de las familias, que escuchen sus testimonios, que comprendan la magnitud del problema, es esencial para lograr un compromiso real y una actuación contundente.
Estas reformas no son un simple trámite burocrático, representan un rayo de esperanza para quienes viven sumidos en la incertidumbre. Son un paso firme en la construcción de un país donde el derecho a la vida y a la integridad personal sean una realidad para todos. Son un homenaje a la memoria de quienes ya no están y un compromiso con las familias que siguen buscando, incansablemente, a sus seres queridos. La lucha contra la desaparición forzada es una lucha de todos, una lucha por la justicia, por la verdad y por la dignidad humana. El tiempo de la escucha ha llegado, el tiempo de la acción está cerca. Que la esperanza no se apague, que la justicia prevalezca.
Fuente: El Heraldo de México