6 de mayo de 2025 a las 01:15
Impacto de Semana Santa: México pierde 47 mil empleos
La Semana Santa, una tradición profundamente arraigada en la cultura mexicana, ha dejado su huella en el mercado laboral, como lo demuestra la reciente disminución de 47,442 puestos de trabajo registrada por el IMSS. Este ajuste, si bien impacta la cifra mensual, no debe interpretarse como un signo de alarma, sino como una fluctuación propia de la dinámica económica del país, influenciada por el carácter temporal de las contrataciones ligadas a la actividad turística y de servicios que se intensifica durante este periodo vacacional. Es crucial analizar estos datos dentro de un contexto más amplio, considerando la tendencia general del empleo a lo largo del año.
De hecho, el panorama laboral en México presenta luces alentadoras. A pesar del retroceso de abril, el acumulado anual revela una creación neta de 179,289 empleos en lo que va de 2025. Este dato no solo es positivo en cantidad, sino también en calidad: el 86.2% de estos nuevos puestos son permanentes, lo que indica una mayor estabilidad y formalización del mercado laboral. Este incremento en la contratación permanente, que alcanza la mayor proporción en 16 años, representa un avance significativo en la búsqueda de mejores condiciones para los trabajadores mexicanos y un síntoma de la confianza de las empresas en la economía nacional.
El análisis sectorial también revela datos interesantes. Sectores clave como el comercio, la industria eléctrica y los servicios sociales y comunales muestran un dinamismo notable, con crecimientos superiores al 1.6% en el último año. Este impulso en sectores tan diversos refleja la diversificación de la economía mexicana y su capacidad para generar empleo en diferentes áreas. Además, el crecimiento del empleo a nivel estatal, con entidades como el Estado de México, Colima, Hidalgo y Nuevo León a la cabeza, evidencia la distribución geográfica de las oportunidades laborales y el desarrollo económico en distintas regiones del país.
Un aspecto particularmente destacable es el incremento del salario base de cotización promedio, que alcanzó un máximo histórico de $621.9. Este aumento, con un crecimiento nominal anual del 7.6%, representa una mejora significativa en el poder adquisitivo de los trabajadores y refleja el compromiso de las empresas con la remuneración justa. Si bien la inflación es un factor a considerar, este incremento salarial, el quinto más alto en 23 años para un mes de abril, es una noticia alentadora para las familias mexicanas.
Por último, es importante mencionar la dinámica del sector patronal. Si bien se observa una ligera disminución en el número de registros patronales, es fundamental recordar que el emprendimiento y la creación de nuevas empresas son procesos dinámicos, con periodos de crecimiento y ajuste. El IMSS, con sus programas de apoyo a emprendedores, juega un papel crucial en el fomento de la actividad empresarial y la generación de empleos. Asimismo, la creciente formalización de trabajadores del hogar e independientes, con más de 8.5 millones de personas afiliadas a estas modalidades de ocupación, representa un paso importante hacia la inclusión y la protección social de un segmento históricamente vulnerable del mercado laboral. El aumento en sus salarios promedio, aunque aún con desafíos, refleja una mayor valoración de su trabajo y una tendencia hacia la equidad laboral.
Fuente: El Heraldo de México