5 de mayo de 2025 a las 18:50
Gertz Manero destapa nexos de alcalde con el crimen
La sombra del crimen organizado se cierne sobre Teuchitlán, Jalisco, tras la detención de su alcalde, José Ascencio “N”. Un velo de incertidumbre cubre el caso, mientras la Fiscalía General de la República (FGR), bajo la dirección de Alejandro Gertz Manero, se prepara para revelar los detalles de la investigación y los presuntos vínculos del edil con el cártel que opera en la región. La noticia, que ha resonado con fuerza en la opinión pública, fue confirmada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo durante la conferencia matutina en Palacio Nacional. La mandataria, al ser cuestionada sobre la detención, señaló la importancia de que sea la propia FGR quien informe sobre las pruebas que sustentan la acusación, respetando el debido proceso y la presunción de inocencia.
Sin embargo, la gravedad del asunto se acentúa con la revelación de que el alcalde Ascencio “N” no es un recién llegado a la política local. Sheinbaum Pardo confirmó su reelección, lo que implica una trayectoria de varios años al frente del municipio, un periodo durante el cual, según las investigaciones, habría establecido lazos con la delincuencia organizada. Este dato añade una capa de complejidad al caso, planteando interrogantes sobre la posible infiltración del crimen en las estructuras de poder locales y la duración de estas presuntas conexiones. ¿Cómo pudo un alcalde, presuntamente vinculado con un cártel, mantenerse en el poder durante tanto tiempo? ¿Qué mecanismos fallaron para detectar y prevenir esta situación? Estas son preguntas que exigen respuestas claras y contundentes por parte de las autoridades.
El caso del rancho Izaguirre, epicentro de la investigación, se convierte en un símbolo de la lucha contra la impunidad. La presencia de fosas clandestinas en la propiedad, un horror que ha sacudido la conciencia nacional, pone de manifiesto la brutalidad del crimen organizado y la urgencia de desmantelar sus redes de operación. La intervención de las madres buscadoras, quienes con valentía y perseverancia han buscado a sus desaparecidos, ha sido fundamental para visibilizar esta tragedia y exigir justicia. Su testimonio, cargado de dolor e indignación, representa la voz de miles de familias que han sufrido la misma pérdida y que claman por el esclarecimiento de los hechos.
La presidenta Sheinbaum Pardo, consciente de la importancia de atender las demandas de las madres buscadoras, ha instruido a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para que se les brinde el apoyo necesario. Se ha anunciado incluso una posible llamada telefónica entre las madres buscadoras y el fiscal general, un gesto que busca facilitar la comunicación y garantizar que sus peticiones sean escuchadas y atendidas. Este diálogo directo, con la presencia de la fiscal de víctimas, Irene Herrerías, representa una oportunidad para que las madres buscadoras puedan expresar libremente sus inquietudes y contribuir a la investigación.
El caso de Teuchitlán, más allá de la detención del alcalde, se convierte en un llamado a la reflexión sobre la penetración del crimen organizado en la sociedad y la necesidad de fortalecer las instituciones para combatirlo. La transparencia en la investigación, la colaboración entre las autoridades y la sociedad civil, y la atención a las víctimas son pilares fundamentales para construir un país más justo y seguro. El camino hacia la justicia es largo y complejo, pero la determinación de las madres buscadoras y el compromiso de las autoridades representan una luz de esperanza en medio de la oscuridad.
Fuente: El Heraldo de México