Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Política

5 de mayo de 2025 a las 10:10

EU y México: ¿Alianza contra el tráfico de armas?

El anuncio del gobierno de Trump sobre la incautación de armas y explosivos destinados a México abre un abanico de interrogantes y nos obliga a analizar a profundidad el impacto real de estas acciones. Si bien las cifras presentadas –casi 9,700 armas, más de 650,000 municiones y miles de explosivos– son impresionantes y, de confirmarse, representarían un hito en la lucha contra el tráfico de armas, es crucial ir más allá de los titulares y comprender el contexto en el que se producen.

Desde la implementación del "Entendimiento Bicentenario" a finales de 2021, se percibe un cambio en la retórica de la ATF. Sus comunicados ahora enfatizan la conexión entre sus operaciones y la reducción de la violencia en México, un discurso que, aunque no es completamente nuevo, sí muestra un compromiso más explícito. La afirmación de la oficina de la ATF en Dallas, asegurando que la detención de siete individuos "conducirá a un México más seguro", es un ejemplo claro de esta nueva narrativa. Es importante preguntarse si este cambio discursivo se traduce en acciones concretas y resultados tangibles en la lucha contra el crimen organizado en nuestro país.

La ATF, a pesar de su papel crucial en la cooperación bilateral en materia de seguridad, es una agencia relativamente pequeña, con poco más de cinco mil funcionarios. Desde la perspectiva mexicana, esta cifra resulta insuficiente para abordar la complejidad del tráfico de armas en la frontera. Con apenas cuatro oficinas en México –una en la embajada en la Ciudad de México y tres en consulados–, la capacidad de la ATF para impactar significativamente en el flujo de armamento ilegal se ve limitada. Surge la pregunta: ¿cómo una agencia de este tamaño puede afrontar un desafío de tal magnitud? ¿Se están destinando los recursos suficientes para fortalecer su presencia y efectividad en México?

Si bien la ATF ha logrado importantes avances en la detención y procesamiento de traficantes de armas, y ha brindado un valioso apoyo en el rastreo del origen de las armas decomisadas en México, la posible fusión con la DEA, reportada por Reuters, genera preocupación. La DEA, a diferencia de la ATF, tiene un historial complejo en México, marcado por episodios controvertidos y una percepción de menor confianza y cooperación. Esta fusión, de concretarse, podría poner en riesgo los avances logrados y dificultar la lucha contra el tráfico de armas.

Finalmente, el hecho de que el gobierno de Trump destaque sus esfuerzos en este ámbito, aunque pueda interpretarse como una señal positiva para el gobierno de Claudia Sheinbaum, también debe analizarse con cautela. Es fundamental que este compromiso se traduzca en una cooperación real y sostenida, que vaya más allá de los anuncios mediáticos y se concrete en acciones que impacten positivamente en la seguridad de ambos países. La reducción del tráfico de drogas y la disminución de la violencia en México requieren un esfuerzo conjunto, basado en la confianza y la colaboración efectiva entre las agencias de ambos países.

La noticia del fallecimiento del Sargento Primero Gutiérrez Marín, último integrante del Escuadrón 201, nos recuerda la importancia de honrar la memoria de aquellos que lucharon por la libertad y la justicia. Su partida marca el fin de una era, pero su legado de valentía y sacrificio permanecerá vivo en la historia de México. Descanse en paz.

Fuente: El Heraldo de México