5 de mayo de 2025 a las 10:10
Construyendo Paz: El Rol de las Organizaciones
En un México que busca consolidar la paz como un pilar fundamental, el programa "Sí al desarme, sí a la paz", encabezado por la Secretaria Rosa Icela Rodríguez Velázquez, se erige como un faro de esperanza. Este programa, que se distingue por su transparencia y eficacia, ofrece a la ciudadanía la oportunidad de entregar armas de manera voluntaria a cambio de una compensación económica, sin temor a investigaciones. La entrega se realiza en los atrios de las iglesias, espacios que tradicionalmente representan refugio y consuelo, simbolizando así la transición de la violencia a la paz. Más allá de la simple entrega de armas, este programa representa un paso firme hacia la reconstrucción del tejido social, un compromiso tangible con la seguridad y el bienestar de las comunidades.
El éxito de "Sí al desarme, sí a la paz" no es un hecho aislado. Se enmarca dentro de una estrategia integral que involucra la colaboración de diversas áreas gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil. En la Unidad de Asuntos Religiosos, Prevención Social y Reconstrucción del Tejido Social, se trabaja arduamente para facilitar la labor de las asociaciones religiosas que, desde sus trincheras, contribuyen a la construcción de la paz. La reciente entrega de 77 registros constitutivos a asociaciones religiosas de 19 estados, sumada a los 110 otorgados en diciembre, evidencia el compromiso del gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum con el fortalecimiento de estas organizaciones. Estos registros no son meros trámites burocráticos; son herramientas que brindan certidumbre jurídica y empoderan a las asociaciones para llevar a cabo su invaluable labor en la promoción de valores, la atención a grupos vulnerables y la generación de espacios de diálogo y reconciliación.
El diálogo interreligioso e interinstitucional se consolida como una herramienta fundamental en la búsqueda de la paz. Las reuniones sostenidas con cientos de pastores y pastoras de diversas iglesias a lo largo del año, demuestran la voluntad de trabajar unidos en la consecución de este objetivo común. Se comparte la convicción de que la paz no se construye únicamente desde las instituciones gubernamentales, sino desde la base, desde las comunidades, desde la suma de voluntades. Atacar las causas de la delincuencia, promover los valores, impulsar programas sociales que brinden oportunidades y esperanza, son los pilares de esta estrategia integral.
La coyuntura internacional, marcada por el reciente fallecimiento del Papa Francisco y la expectativa en torno a la elección de su sucesor, también incide en la agenda de paz en México. La Santa Sede, con la que el gobierno de la Presidenta Sheinbaum mantiene una estrecha relación, representa un actor clave en la promoción de la paz a nivel global. La elección del nuevo Papa genera expectativas sobre la continuidad y los nuevos enfoques en la diplomacia vaticana, un aspecto relevante para México en su camino hacia la consolidación de la paz. La construcción de la paz es un proceso continuo, un desafío que exige la participación de todos los sectores de la sociedad. El gobierno de la Presidenta Sheinbaum, a través de programas como “Sí al desarme, sí a la paz” y el fortalecimiento de las asociaciones religiosas, refrenda su compromiso con la construcción de un México en paz, un México donde la seguridad, la justicia y el bienestar sean una realidad para todos.
Fuente: El Heraldo de México