Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Política

5 de mayo de 2025 a las 09:15

Claudia Sheinbaum: 40 horas para la ciudad

La promesa se ha convertido en acción. El anhelo de miles de trabajadores mexicanos, de ver reducida su jornada laboral a 40 horas semanales, comienza a tomar forma. Un anhelo que durante años resonó en las calles, en los sindicatos y en las conversaciones de café, ahora se discute en foros y mesas de diálogo, gracias al impulso decidido de la presidenta Claudia Sheinbaum. No se trata de un mero cambio de número, sino de una transformación profunda en la concepción del trabajo. Se trata de reconocer que el valor de una persona no se mide por las horas que pasa frente a una máquina, sino por la calidad de su aporte y su bienestar integral.

Este proceso de cambio, a diferencia de otros, se caracteriza por su carácter inclusivo y participativo. No se impone desde arriba, sino que se construye desde abajo, con la voz de todos los actores involucrados: trabajadores, empresarios, académicos, expertos. Los foros que se están llevando a cabo en todo el país son la prueba fehaciente de este compromiso con el diálogo social. Espacios donde se intercambian ideas, se analizan datos, se proponen soluciones, y se construye, entre todos, el camino hacia un futuro laboral más justo y equitativo.

La realidad actual es innegable: México se encuentra a la cabeza de los países de la OCDE en cuanto a horas trabajadas. Una estadística que, lejos de ser un motivo de orgullo, refleja una problemática profunda. Trabajamos mucho, pero no necesariamente mejor. El exceso de horas no se traduce en mayor productividad, sino en agotamiento, estrés, problemas de salud y un deterioro en la calidad de vida de las familias mexicanas. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) lo confirma, millones de mexicanos trabajan jornadas extenuantes, con consecuencias negativas para su salud física y mental.

La propuesta de la presidenta Sheinbaum no es una ocurrencia aislada, se sustenta en la evidencia. Numerosos estudios internacionales demuestran que la reducción de la jornada laboral, lejos de perjudicar la economía, puede impulsar la productividad. Trabajadores descansados, motivados y con un mejor equilibrio entre su vida laboral y personal, son más eficientes, creativos y comprometidos. Se reduce el ausentismo, la rotación de personal y se genera un clima laboral más positivo.

Este es un paso fundamental hacia un modelo de desarrollo más humano y sostenible. Un modelo que prioriza el bienestar de las personas, que reconoce el derecho al descanso y al tiempo libre, y que apuesta por una sociedad más justa e igualitaria. La reducción de la jornada laboral a 40 horas no es solo una promesa cumplida, es un símbolo de la transformación que México necesita. Es una apuesta por el futuro, por un país donde el trabajo dignifique y no consuma la vida. Es una muestra de que cuando un gobierno escucha y actúa, la esperanza se convierte en realidad. Un paso adelante que marcará un antes y un después en la historia laboral de nuestro país. Y que, sin duda, inspirará a otras naciones a seguir el mismo camino. El camino hacia un futuro donde el trabajo sea sinónimo de progreso y bienestar, y no de sacrificio y agotamiento.

Fuente: El Heraldo de México