5 de mayo de 2025 a las 07:50
7 heridos tras riña en penal potosino
La tensión se palpaba en el aire, espesa y fría como la niebla que a veces envuelve la capital potosina. Anoche, el Centro de Prevención y Reinserción Social Número Uno de La Pila se convirtió en escenario de una violenta riña que dejó un saldo de siete heridos, dos de ellos luchando por su vida en un hospital de la ciudad. El eco de los gritos y el estruendo metálico aún resonaban en los muros del penal, testigos mudos de la brutalidad desatada.
Según el testimonio del Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana estatal, Jesús Juárez, el conflicto estalló casi simultáneamente en varios dormitorios, propagándose como un incendio voraz en la noche. La situación rápidamente se desbordó, exigiendo un despliegue inmediato de fuerzas del orden para controlar el caos. Imaginen la escena: la oscuridad del penal, iluminada por las luces estroboscópicas de las patrullas, el griterío de los internos, el ir y venir de los guardias. Un verdadero infierno en la tierra.
La intervención, que se prolongó hasta pasadas las nueve de la noche, contó con la participación de la Guardia Civil Estatal y el Ejército Mexicano, bajo la atenta mirada de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, garantizando que, incluso en medio del caos, se respetaran los derechos fundamentales de todos los involucrados.
Siete hombres, siete historias, siete vidas marcadas por la violencia. Trasladados de urgencia a un hospital de la ciudad, dos de ellos se debaten entre la vida y la muerte, mientras los médicos luchan contrarreloj para salvarlos. ¿Qué los llevó a este punto? ¿Qué detonó la furia que desembocó en este baño de sangre? Las preguntas flotan en el aire, esperando respuestas que tal vez nunca lleguen.
Dos reos, presuntos responsables de la riña, han sido aislados y se encuentran bajo estricta vigilancia. Su futuro es incierto, pero lo que es seguro es que serán trasladados a otro centro penitenciario del estado, lejos de las paredes que presenciaron su acto de violencia. ¿Serán ellos los únicos culpables? ¿O son simplemente el síntoma de un mal mayor que corroe el sistema penitenciario desde dentro?
Afuera, la angustia se mezclaba con la desesperación. Familiares de los internos se agolpaban en las puertas del penal, con los rostros bañados en lágrimas y el corazón en un puño. La incertidumbre los carcomía. ¿Estaban sus seres queridos entre los heridos? ¿Eran ellos los responsables de la tragedia? Visitadores de Derechos Humanos y autoridades del penal intentaban calmar los ánimos, brindar información y contención en medio del caos. La noche se cernía pesada sobre La Pila, cargada de dolor, incertidumbre y la promesa de una investigación que deberá arrojar luz sobre las sombras que se esconden tras los muros del penal. ¿Se hará justicia? ¿Se tomarán las medidas necesarias para evitar que una tragedia como esta se repita? El tiempo lo dirá.
Fuente: El Heraldo de México