4 de mayo de 2025 a las 09:15
Morena: ¿Seguridad Fallida?
La tragedia que rodea el asesinato de Iván Morales Corrales, ex policía condecorado por su valentía al sobrevivir a un ataque del Cártel Jalisco Nueva Generación en 2015, nos obliga a una profunda reflexión sobre la fallida estrategia de seguridad del gobierno federal. No se trata solo de un hecho aislado, sino del reflejo de una problemática sistémica que ha sumido al país en una espiral de violencia. La vida de Morales Corrales, marcada por el servicio y el sacrificio, terminó abruptamente, dejando al descubierto la fragilidad de un sistema que no ha logrado proteger ni siquiera a aquellos que arriesgan su vida para protegernos. Este lamentable suceso no puede ser minimizado ni olvidado. Debe ser un llamado a la acción, una exigencia de cambio radical en las políticas de seguridad que hasta ahora han demostrado ser ineficientes.
Las condecoraciones y los reconocimientos, aunque importantes como muestra de gratitud y respeto, no son suficientes. No son un escudo contra las balas ni una garantía de protección. Iván Morales Corrales, a pesar de haber sido reconocido por su valentía, se convirtió en una víctima más de la violencia que azota al país. Esto nos demuestra que la verdadera protección reside en estrategias integrales, en la inversión en inteligencia, en la capacitación y equipamiento adecuado de las fuerzas del orden, y sobre todo, en la voluntad política para combatir la impunidad. La promesa de "abrazos, no balazos" se ha convertido en una dolorosa ironía ante la cruda realidad que vivimos. Mientras se pronuncian discursos optimistas, la sangre de nuestros policías y ciudadanos sigue derramando en las calles.
Es innegable el aumento alarmante de la inseguridad en México. Las cifras de homicidios dolosos, secuestros, extorsiones y otros delitos violentos alcanzan niveles históricos, sembrando el terror en comunidades enteras. El Bajío, Sinaloa, Guerrero, Michoacán, Jalisco… la lista de estados sumidos en la violencia parece interminable. La población vive con miedo, desconfiando de las instituciones y sintiendo la ausencia de un Estado que garantice su seguridad. No podemos seguir ignorando esta realidad. No podemos normalizar la violencia.
La estrategia de seguridad actual ha fracasado. Necesitamos un cambio de rumbo, un enfoque integral que aborde las causas profundas de la violencia, que fortalezca el estado de derecho y que garantice la justicia. Se requiere una mayor coordinación entre las diferentes instancias de gobierno, una inversión significativa en recursos humanos y tecnológicos, y una estrategia de prevención del delito que involucre a la sociedad civil. La seguridad no puede ser un tema de discurso político, sino una prioridad real y tangible. La vida de Iván Morales Corrales y de tantas otras víctimas de la violencia nos exige actuar con determinación y eficacia. El futuro de nuestro país depende de ello.
Fuente: El Heraldo de México