4 de mayo de 2025 a las 23:20
Justicia para Adulta Mayor en Puebla
La tranquilidad de la colonia Tepeyac en Puebla se ha visto fracturada por un crimen que ha conmocionado a la comunidad. María Antonia "N", una respetada vecina de la tercera edad, fue encontrada sin vida en su propio hogar el pasado 31 de marzo. Lo que inicialmente parecía una tragedia inexplicable, ha dado un giro estremecedor al revelarse la presunta participación de dos familiares en su muerte: su propia hija, Mariana Rosete "N", y su sobrino, Alberto Huerta "N".
La Fiscalía General del Estado, tras una minuciosa investigación, ha ejecutado dos órdenes de aprehensión contra los presuntos responsables. Las evidencias apuntan a un móvil escalofriante: el robo. Se presume que la víctima fue sometida por sus propios familiares, quienes, cegados por la avaricia, irrumpieron en su domicilio con la intención de sustraer dinero. La imagen de una anciana indefensa, atacada por aquellos en quienes depositaba su confianza, ha generado una profunda indignación entre los vecinos.
La Fiscalía ha reconstruido los hechos con base en las pruebas recabadas. Se cree que María Antonia "N" fue inmovilizada con cinta adhesiva en la cabeza y parte del rostro. Posteriormente, recibió una brutal golpiza que le causó múltiples lesiones. Finalmente, la asfixiaron hasta provocarle la muerte. La crueldad del método empleado y el vínculo familiar entre víctima y victimarios han conmocionado a la sociedad poblana.
La Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Violencia de Género Contra las Mujeres ha jugado un papel crucial en este caso. Su labor exhaustiva ha permitido reunir las pruebas necesarias para solicitar y obtener las órdenes de aprehensión. Este feminicidio, que se suma a la lamentable estadística de violencia contra las mujeres en México, pone de manifiesto la urgente necesidad de reforzar las medidas de protección para las personas de la tercera edad, quienes a menudo se encuentran en situación de vulnerabilidad.
La detención de Mariana Rosete "N" y Alberto Huerta "N" representa un paso importante en la búsqueda de justicia para María Antonia "N". Sin embargo, el dolor y la consternación persisten en la colonia Tepeyac. Vecinos y amigos la recuerdan como una mujer amable y tranquila, cuya vida fue arrebatada de forma violenta e inesperada. La comunidad exige que se esclarezcan por completo los hechos y que se aplique todo el peso de la ley a los responsables de este atroz crimen.
Este caso nos invita a reflexionar sobre la importancia de fortalecer los lazos familiares y comunitarios, así como a promover una cultura de respeto y protección hacia las personas mayores. La violencia, en cualquiera de sus formas, es inaceptable, y más aún cuando se ejerce contra quienes merecen nuestro cuidado y protección. La memoria de María Antonia "N" debe servir como un recordatorio constante de la necesidad de construir una sociedad más justa y segura para todos. Las autoridades continuarán con las investigaciones para determinar si existen otros involucrados en este lamentable suceso y asegurar que se haga justicia.
Fuente: El Heraldo de México