4 de mayo de 2025 a las 06:45
Descubre la magia de Alicia Chapa en Juchitán
La algarabía de las fiestas de la Santa Cruz de los Pescadores en Juchitán, Oaxaca, vibra con una energía única, un torbellino de colores, música y tradiciones que se entrelazan en un espectáculo fascinante. Y en medio de esta explosión de folclor, una figura destaca, imponente y llena de gracia: Alicia Regalado, “Alicia Chapa” para los que la conocen y admiran en el barrio de la Séptima Sección. No es solo su presencia, sino la singular compañía que la convierte en un ícono viviente de esta celebración: una tortuga viva, majestuosa, que corona su cabeza con la misma naturalidad con la que una reina porta su diadema.
Alicia, pescadora de oficio y corazón, encarna la esencia misma de esta festividad. Su rostro, marcado por el sol y la sal del mar, se ilumina con una sonrisa contagiosa mientras recorre las calles en la tradicional "regada" o "tirada de frutas". Cada paso es un homenaje a la historia, una danza que conecta el pasado con el presente. Sus movimientos, acompasados al ritmo de la música festiva, revelan una conexión profunda con la tierra y el mar, una simbiosis perfecta entre la mujer y la naturaleza.
La tortuga, un ser emblemático de la Laguna Superior, se convierte en una extensión de su propio ser. Con una habilidad sorprendente, Alicia la balancea sobre su cabeza, desafiando las leyes de la gravedad con una elegancia innata. El reptil, imperturbable, parece disfrutar del viaje, formando parte integral de este cuadro viviente que cautiva a locales y visitantes. Es un acto de equilibrio perfecto, una muestra de la fuerza y la delicadeza que coexisten en esta mujer zapoteca.
Las "regadas", reminiscencia de antiguas prácticas prehispánicas, son mucho más que un simple desfile. Son una ofrenda, un acto de agradecimiento a la tierra por sus frutos, una celebración de la vida y la abundancia. En ellas, la generosidad del pueblo se manifiesta en la entrega de obsequios, un eco de aquellos tiempos en que los nativos compartían sus cosechas. Con la llegada del catolicismo, esta tradición se fusionó con la veneración a la Santa Cruz, creando un sincretismo único que enriquece la identidad cultural de Juchitán.
La figura de Alicia Chapa, con la tortuga coronando su cabeza, se convierte en una metáfora de esta fusión, una representación viva de la resistencia y la adaptación. Ella es la personificación de la fuerza de las tradiciones, un recordatorio de la importancia de preservar las raíces culturales en un mundo en constante cambio. Su presencia en las festividades de la Santa Cruz de los Pescadores no es solo un espectáculo, es una declaración de identidad, un canto a la vida y a la riqueza cultural de Juchitán. Es una historia que se escribe año tras año, con la tinta indeleble de la tradición y la alegría, una historia que merece ser contada y celebrada. Alicia Chapa, la mujer que danza con una tortuga en la cabeza, es un tesoro viviente de Oaxaca, un símbolo de la fuerza y la belleza de la cultura zapoteca.
Fuente: El Heraldo de México