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3 de mayo de 2025 a las 09:20
Renee Ehrlich: Vestuario impactante en "Otro pequeño favor"
El sol de Capri baña la costa italiana, un escenario digno de una postal, y también el telón de fondo perfecto para el reencuentro de Stephanie y Emily en "Otro pequeño favor". Siete años después de la intriga y el misterio que envolvió sus vidas, estas dos mujeres, tan diferentes como fascinantes, vuelven a cruzarse en una trama que promete aún más giros inesperados. La ocasión: la extravagante boda de Emily con un acaudalado empresario italiano. Un evento que, desde su concepción, respira lujo, sofisticación y… ¿un toque de peligro?
Renee Ehrlich, la mente maestra detrás del vestuario de la película, confiesa que la belleza de Capri fue su musa. "Una oda a Italia", así describe la inspiración que impregnó cada prenda, cada accesorio. Imaginen a Emily, radiante, surcando las pintorescas calles en una Vespa vintage, su atuendo un susurro de elegancia clásica con un toque moderno. El vestuario no solo viste a los personajes, sino que narra una historia, construye una atmósfera, nos transporta a ese mundo de opulencia y secretos que promete la película. Desde las telas vaporosas que danzan con la brisa marina hasta los cortes impecables que realzan la silueta, cada detalle es una pincelada en el lienzo de esta intrigante narrativa.
La boda, epicentro de la trama, presentó un desafío singular para Ehrlich: el vestido de novia. Un diseño imponente, etéreo, digno de una princesa moderna. Pero la aparente simplicidad del blanco inmaculado escondía una complejidad inesperada. "Medio camión para guardar la falda", revela Ehrlich, ilustrando la magnitud de la creación. Mantener la pureza del blanco en un entorno tan dinámico, con el ir y venir de la filmación, requirió un cuidado extremo, una dedicación casi obsesiva. Cada pliegue, cada encaje, cada perla, custodiado con celo para preservar la magia del momento.
Con más de tres décadas en la industria, Ehrlich no se deja intimidar por los desafíos. Al contrario, los abraza. Cada película es una nueva aventura, un rompecabezas que espera ser resuelto. Y en "Otro pequeño favor", la magia de Capri, la intriga de la trama y la belleza del vestuario se conjugan para crear una experiencia cinematográfica que promete cautivarnos de principio a fin. La colaboración con el director Paul Feig, una sinergia creativa ya consolidada, aporta una capa adicional de complicidad y entendimiento. El equipo, una familia ensamblada por el amor al cine, trabaja en armonía para dar vida a la visión del director. "Siempre desafiante y nuevo", así describe Ehrlich el proceso, una declaración que refleja la pasión y la dedicación que imprime en cada proyecto. Nos deja, sin duda, con la expectativa de una película que no solo entretendrá, sino que también nos deleitará con su exquisita estética. ¿Están listos para descubrir los secretos que esconde "Otro pequeño favor"?
Fuente: El Heraldo de México