3 de mayo de 2025 a las 06:50
Juventud y DDHH: Clave en la Reforma Judicial.
La Reforma Judicial en México se encuentra en un punto crucial, donde la necesidad de integrar nuevas perspectivas y conocimientos se vuelve imperante. En este contexto, la candidatura de Mario Alberto García Acevedo a magistrado de circuito cobra especial relevancia, pues propone una visión fresca y comprometida con los Derechos Humanos, elemento fundamental en la administración de justicia moderna. García Acevedo, en una entrevista concedida a Las Noticias con Alejandro Cacho, subrayó la importancia de la juventud combinada con una sólida formación en Derechos Humanos para ocupar estos cargos. No se trata solo de comprender la teoría, sino de aplicar este conocimiento a la práctica judicial, asegurando que la justicia sea accesible para todos, sin exclusiones. El candidato enfatiza la trascendencia de la reforma constitucional de 2011, que marcó un cambio de paradigma en la forma en que las autoridades deben velar por los Derechos Humanos, dejando atrás la práctica de “echar la bolita” y asumiendo una responsabilidad conjunta.
Más allá de la juventud y el compromiso con los Derechos Humanos, García Acevedo destaca la necesidad de perfiles altamente capacitados en el ámbito jurisdiccional. La complejidad técnica de este campo exige magistrados que dominen los procedimientos, la elaboración de sentencias y los criterios nacionales e internacionales que las sustentan. La administración de un órgano jurisdiccional requiere un conocimiento profundo y especializado, no se puede improvisar en un área tan sensible para la vida de las personas.
Durante sus recorridos para dar a conocer su propuesta, el candidato ha detectado un desconocimiento generalizado sobre las funciones de un magistrado de circuito. Para ilustrar su labor, comparte un ejemplo concreto: el caso de una mujer víctima de violencia familiar que, tras denunciar a su esposo ante el ministerio público, vio cómo el caso se archivaba sin mayor investigación. La intervención del tribunal colegiado, al que aspira pertenecer como magistrado de circuito, fue crucial para revertir esta situación. Se ordenó al ministerio público que proporcionara medidas de protección especiales a la víctima y que el agresor fuera retirado del espacio de convivencia. Este caso ejemplifica la importancia de la vigilancia que un magistrado de circuito debe ejercer sobre las autoridades, asegurando que cumplan con su deber y aplicando sanciones, que pueden llegar hasta la destitución, en caso de negligencia o mal desempeño. "¿Para qué queremos autoridades que no hagan bien su chamba?", cuestiona García Acevedo, poniendo el dedo en la llaga sobre la necesidad de una justicia eficaz y comprometida con las víctimas.
La combinación de juventud, preparación de vanguardia en Derechos Humanos y una década de experiencia en la rama judicial conforman las bases de la propuesta de García Acevedo. El haber elaborado un centenar de sentencias en el ámbito penal y su especialización en la protección de víctimas de violencia, incluyendo grupos vulnerables como menores de edad, personas con discapacidad y comunidades indígenas, le otorgan una perspectiva integral y sensible a las necesidades de la sociedad. Su objetivo es claro: una administración de justicia no solo clara y técnica, sino también accesible para todos, garantizando que los derechos de cada individuo sean protegidos y respetados. La candidatura de Mario Alberto García Acevedo representa una oportunidad para impulsar una justicia más humana y eficiente, en línea con las demandas de un sistema judicial moderno y comprometido con los Derechos Humanos.
Fuente: El Heraldo de México