4 de mayo de 2025 a las 00:15
CCH en crisis: Desapariciones y muertes recientes
La creciente ola de violencia que azota a México no ha perdonado ni siquiera a las instituciones educativas. El Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), un pilar del bachillerato de la UNAM, se ha visto sacudido por una serie de desapariciones y muertes que han sembrado la angustia y la incertidumbre en su comunidad. Con una población estudiantil que ronda los 60,000 alumnos, los nombres de Juan Carlos, Tamara, Karla y César Emiliano resuenan como un grito desesperado en la búsqueda de justicia y seguridad. Estos casos, lejos de ser aislados, se suman a una larga lista de tragedias que han enlutado a la UNAM a lo largo de los años.
El colectivo "Nos Hacen Falta" ha documentado meticulosamente la violencia que se cierne sobre la comunidad universitaria. Su registro, un crudo testimonio de la realidad, revela la escalofriante cifra de 96 casos entre 2002 y 2020, que incluyen desapariciones forzadas, homicidios, feminicidios, ejecuciones extrajudiciales y muertes accidentales. Ante esta alarmante situación, los estudiantes del CCH han alzado la voz, exigiendo a las autoridades medidas concretas para garantizar su seguridad dentro y fuera de las aulas.
La tragedia de César Emiliano, el joven de 16 años que falleció durante un evento cultural en el CCH Naucalpan, ha conmocionado a la comunidad. Si bien la versión oficial apunta a un infarto fulminante, la familia exige una investigación exhaustiva, poniendo en tela de juicio la versión oficial y reclamando mayor seguridad en las instalaciones.
La angustia se extiende también a la familia de Juan Carlos, un alumno de 17 años del CCH Vallejo, quien desapareció el 30 de abril. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ha emitido una Alerta Amber, difundiendo sus señas particulares en la esperanza de que alguien pueda aportar información sobre su paradero. Cada día que pasa sin noticias aumenta la desesperación y la incertidumbre.
Afortunadamente, en medio de la oscuridad, se han encendido algunas luces de esperanza. Karla Paola Alegría Rodríguez, otra estudiante del CCH reportada como desaparecida, fue localizada el 2 de mayo, gracias a la incansable movilización de sus familiares y amigos en redes sociales. Aunque los detalles de su hallazgo aún no se han esclarecido por completo, su regreso a casa representa un alivio para su familia y un recordatorio de la importancia de la solidaridad comunitaria.
Otro caso que tuvo un final feliz fue el de Tamara Romero Matehuala, de 16 años, quien fue localizada sana y salva en un taller mecánico en Xochimilco, después de una intensa búsqueda coordinada por la Fiscalía del Estado de México y la policía municipal de Naucalpan. Afortunadamente, en este caso se descartó que haya sido víctima de algún delito, lo que brinda un respiro en medio de la tensión que se vive en la comunidad.
Estos casos, aunque con diferentes desenlaces, evidencian la vulnerabilidad de los estudiantes y la urgente necesidad de implementar medidas de seguridad más efectivas en los planteles del CCH. La comunidad estudiantil exige respuestas y acciones concretas para que la escuela sea un espacio seguro donde puedan desarrollarse plenamente, sin el temor constante a la violencia. La sociedad en su conjunto debe unirse a este reclamo y exigir a las autoridades que asuman su responsabilidad en la protección de los jóvenes, el futuro del país. La lucha por la seguridad y la justicia no puede esperar.
Fuente: El Heraldo de México