3 de mayo de 2025 a las 21:00
Canelo busca su cinturón
La expectación es palpable. El aire vibra con la energía de un evento histórico. Saúl "Canelo" Álvarez, el ícono del boxeo mexicano, se prepara para una noche que podría definir su legado. Riad, la deslumbrante capital de Arabia Saudita, se convierte en el escenario de un choque titánico, donde el Canelo busca no solo la victoria, sino la inmortalidad pugilística. Anhela ceñirse nuevamente la corona indiscutida de peso supermediano, un logro que lo consolidaría como un coloso del ring, el primer mexicano en alcanzar dos veces semejante hazaña.
Su rival, el cubano William Scull, llega invicto, con la audacia de quien no conoce la derrota y la ambición de destronar al rey. La historia de David contra Goliat se repite en el cuadrilátero. Scull, a pesar de su juventud y menor experiencia, no muestra signos de intimidación. Sus palabras resonaron con fuerza en la ceremonia de pesaje: "Demoró en llegar mi momento, pero por fin llegó. Voy a demostrar de qué estoy hecho." Un desafío directo al coloso tapatío, una promesa de batalla que electriza el ambiente.
El Canelo, con la serenidad que le otorga la experiencia, ha minimizado la fortaleza física de Scull. Su confianza radica en la inteligencia, en la estrategia, en la precisión de sus golpes. "No me importa su estatura o su fortaleza, la inteligencia y fortaleza es lo importante. No es nuevo para mí", declaró el jalisciense, dejando claro que no subestima a su oponente, pero tampoco le teme. Sus 66 combates profesionales lo han curtido en mil batallas, lo han convertido en un estratega del ring, un artista del KO.
Más allá del combate estelar, la noche promete un festín boxístico. Jaime Munguía, el ex campeón mundial, busca la redención. Bajo la tutela de Eddy Reynoso, el mismo entrenador del Canelo, Munguía ha pulido su técnica, ha afilado sus puños. Su revancha contra el francés Bruno Surace es una oportunidad para saldar cuentas pendientes, para demostrar que su anterior derrota fue solo un tropiezo en el camino hacia la gloria. La adrenalina y la euforia son palpables en sus palabras, la sed de victoria es evidente en su mirada.
Y como si fuera poco, el debut profesional de Marco Verde añade otro ingrediente de emoción a la velada. El joven sinaloense, medallista olímpico, se lanza a la aventura del boxeo rentado bajo la atenta mirada del mundo. Su incorporación al equipo de Eddy Reynoso ha generado grandes expectativas. Verde representa la nueva generación del boxeo mexicano, la promesa de un futuro brillante. Su debut no es solo un paso personal, sino un símbolo de la continuidad de una tradición pugilística que ha dado grandes campeones al mundo.
Riad, la ciudad de las mil y una noches, se prepara para una noche de puños y gloria. Tres guerreros mexicanos, tres historias de lucha y perseverancia, tres destinos que se entrelazan en un mismo escenario. El Canelo busca la cima del Olimpo boxístico, Munguía la reivindicación, y Verde el primer peldaño hacia la grandeza. El rugido del público, el sonido de la campana, la danza de los guantes… La noche promete ser épica. Solo queda esperar el primer golpe.
Fuente: El Heraldo de México