2 de mayo de 2025 a las 21:55
Adolescente rescatado de secuestro virtual en Jalisco
La sombra del secuestro virtual continúa extendiéndose sobre Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco. Con el reciente rescate de dos adolescentes en menos de 24 horas, la cifra de víctimas liberadas de las garras de esta modalidad delictiva asciende a 15 en los últimos siete meses. Una estadística alarmante que nos obliga a preguntarnos: ¿qué se esconde detrás de esta ola de terror telefónico y cómo podemos protegernos?
El modus operandi, escalofriantemente similar en todos los casos, se basa en la manipulación y el miedo. Los delincuentes, agazapados tras el anonimato de una línea telefónica, tejen una red de mentiras que atrapa a sus víctimas en una espiral de angustia. Simulan el secuestro de un familiar, pintando un escenario de violencia y desesperación, para luego exigir un rescate que, en muchos casos, las familias, presas del pánico, están dispuestas a pagar.
Imaginen la escena: el teléfono suena, una voz distorsionada al otro lado te dice que tu hijo, tu hermano, tu madre, está en sus manos. Escuchas gritos, súplicas, amenazas. El tiempo se detiene, la sangre se hiela en las venas. El instinto de protección se activa y la razón, nublada por el terror, nos impulsa a actuar sin pensar. Ese es el terreno fértil en el que se nutre el secuestro virtual.
En el caso del adolescente rescatado en Chulavista, la demanda ascendía a 250 mil pesos. Una cifra que representa, para muchas familias, el fruto de años de trabajo y sacrificio. La presión, la urgencia, la incertidumbre, son armas poderosas en manos de estos criminales. Afortunadamente, en este caso, como en los 14 anteriores, la rápida intervención de las autoridades permitió frustrar el plan y devolver la tranquilidad a la familia.
La labor de la Comisaría de Tlajomulco, en coordinación con el C4 y Protección Civil, ha sido crucial para desmantelar estas redes de extorsión. La pronta respuesta a las denuncias, el rastreo a través de las cámaras de videovigilancia y la búsqueda exhaustiva en el terreno han permitido localizar a las víctimas, en su mayoría adolescentes, escondidas en lugares desolados, siguiendo las instrucciones de sus captores.
Pero la lucha contra este delito no solo depende de la policía. La prevención, la información y la concienciación ciudadana son fundamentales para cortar de raíz el secuestro virtual. Es vital que hablemos con nuestros hijos, con nuestros padres, con nuestros amigos, sobre esta modalidad delictiva. Que les expliquemos cómo funciona, cómo reconocerla y cómo reaccionar ante una llamada sospechosa.
El número 3334525983, habilitado por la Coordinación General de Prevención y Servicios de Emergencia de Tlajomulco, se convierte en una herramienta esencial en esta batalla. Un salvavidas al que aferrarse en momentos de angustia, un canal de comunicación directo con las autoridades que puede marcar la diferencia entre ser víctima o salir ileso de esta trampa virtual.
No permitamos que el miedo nos paralice. Informémonos, compartamos esta información y construyamos, entre todos, un escudo protector contra el secuestro virtual. La seguridad de nuestras familias está en juego.
Fuente: El Heraldo de México