1 de mayo de 2025 a las 18:25
Pedro Haces logra salario base para 2 millones de trabajadores.
Un cambio histórico se avecina para más de dos millones de trabajadores en México. Aquellos que dependían casi exclusivamente de la generosidad de los clientes, los "propineros", verán por fin garantizado un salario base. Esta esperanzadora noticia llega tras la aprobación unánime en la Cámara de Diputados de una reforma a la Ley Federal del Trabajo, que ahora espera la ratificación del Senado. Una vez promulgada, esta ley no solo les otorgará un ingreso mínimo, sino que también les abrirá las puertas a un conjunto de beneficios sociales que hasta ahora les eran negados.
Imaginen la tranquilidad de saber que, pase lo que pase, se cuenta con un ingreso fijo. Este salario base, inamovible e innegociable, no podrá ser deducido de las propinas ni sustituido por ninguna otra compensación. Es un piso firme sobre el cual construir una vida digna, un respaldo que les permitirá a estos trabajadores afrontar el futuro con mayor seguridad. Y lo más importante: las propinas, fruto del esfuerzo y la atención brindada a los clientes, se sumarán a este salario, reconociendo así el valor de su trabajo.
Esta reforma no solo impactará en el bolsillo de los trabajadores, sino también en su calidad de vida. El acceso a la seguridad social, a una vivienda digna, a una pensión que les permita disfrutar de la vejez con tranquilidad, son solo algunos de los beneficios que les serán garantizados por el Artículo 123 constitucional. Derechos fundamentales que hasta ahora les eran esquivos, finalmente estarán a su alcance, abriéndoles las puertas a un futuro más próspero y equitativo.
Recordemos las injustas prácticas del pasado, donde muchos "propineros" se veían obligados a "cooperar" para la compra de mantelería, cubiertos, loza y vajillas. Costumbres arraigadas que mermaban aún más sus escasos ingresos. Con esta reforma, se pone fin a estas prácticas abusivas. El salario y las propinas son sagradas, son el sustento de familias enteras, y merecen ser respetadas.
Este logro representa un paso crucial hacia la justicia laboral en México. Durante décadas, muchos líderes sindicales pasaron por la Cámara de Diputados sin prestar atención a las necesidades de estos trabajadores, a quienes se les veía como invisibles. Aquellos que día a día, desde el alba, atendían en estaciones de servicio, restaurantes, hoteles, o trabajaban como botones o estacionadores de coches, finalmente serán protegidos por la ley. Su labor, a menudo subestimada, será reconocida y valorada como se merece. Es un triunfo para la dignidad del trabajo y un paso firme hacia una sociedad más justa e inclusiva.
Esta reforma es más que un cambio en la ley; es un cambio en la vida de millones de personas. Es la promesa de un futuro mejor, de un trabajo digno y de la oportunidad de construir un futuro con esperanza y seguridad. Es el reconocimiento a la labor incansable de quienes, con su esfuerzo diario, contribuyen al desarrollo del país. Es, en definitiva, un paso hacia adelante en la construcción de un México más justo para todos.
Fuente: El Heraldo de México