1 de mayo de 2025 a las 09:20
Descubre el Secreto Vasco Tras un Apellido Mexicano Único
Adentrémonos en el fascinante mundo de los apellidos, un universo onomástico que revela mucho más que simples etiquetas identificativas. Imaginen la riqueza cultural que encierra cada uno, las historias que susurran a través de las generaciones, los viajes migratorios que dibujan en el mapa del tiempo. En México, un país crisol de culturas, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha registrado una asombrosa diversidad de apellidos, ¡más de 34 mil en 2020! Desde los omnipresentes Hernández y García, que resuenan en cada esquina, hasta rarezas como Delfín o Urriaga, cada apellido teje una hebra en el complejo tapiz de nuestra identidad.
Es precisamente en ese océano onomástico donde encontramos una joya peculiar: Susunaga. Un apellido que, con su sonoridad singular, despierta la curiosidad y nos invita a explorar sus raíces. Con tan solo 132 registros en 2020, según el INEGI, Susunaga se erige como un apellido selecto, una insignia que comparten un grupo reducido de mexicanos. Imaginen la sensación de pertenencia, la conexión casi invisible que une a quienes portan este apellido, un vínculo que trasciende la geografía y el tiempo.
El viaje en busca del origen de Susunaga nos lleva al País Vasco, una región bañada por el Cantábrico y envuelta en la magia de sus leyendas. Allí, en el corazón de la cultura vasca, el Diccionario de Apellidos Vascos de Luis Michelena nos revela el secreto: Susunaga proviene del vasco susun o sesun, variantes de zun-zun, que significa "álamo o temblón". Un árbol imponente, símbolo de fortaleza y resistencia, que se convierte en la metáfora perfecta para la historia de quienes llevan este apellido. Susunaga, Susunza, Susuarregui… cada variante nos habla de una rama del mismo árbol genealógico, un testimonio de la profunda conexión entre el hombre y la naturaleza.
La publicación del Diccionario de Apellidos Vascos en 1953, como parte de las Monografías Vascongadas, representa un hito en la preservación de la cultura vasca. Un esfuerzo titánico por rescatar del olvido las tradiciones, la historia y el arte de una región milenaria. Cada página del diccionario es un portal al pasado, una ventana a la vida de nuestros ancestros, que nos permite comprender mejor quiénes somos y de dónde venimos.
Y así, en la aparente insignificancia de un apellido, descubrimos un universo de historias. Susunaga, un apellido que susurra el rumor de los álamos, nos recuerda que la identidad es un mosaico complejo y fascinante, donde cada pieza, por pequeña que sea, contribuye a la belleza del conjunto. Un recordatorio de que la historia, como los apellidos, se escribe con la tinta del tiempo y la memoria.
¿Se imaginan las historias que esconden los otros apellidos menos comunes? ¿Qué secretos guardarán apellidos como Alacio o Gambeta? La búsqueda de nuestros orígenes es un viaje apasionante que nos permite conectar con nuestras raíces y comprender la riqueza de nuestra herencia cultural. Un viaje que nos invita a explorar no solo los registros del INEGI, sino también los anales de la historia y las leyendas que se transmiten de generación en generación.
Fuente: El Heraldo de México