1 de mayo de 2025 a las 09:20
Desafuero a Vargas Landeros: ¿Adiós a la alcaldía?
La sombra de la corrupción se cierne nuevamente sobre el municipio de Ahome, Sinaloa, en un caso que amenaza con desatar un nuevo terremoto político en la región. La millonaria suma de 171 millones de pesos, destinada al arrendamiento de 126 patrullas, se ha convertido en el centro de una controversia que pone en la mira al alcalde Gerardo Vargas Landeros y al diputado local Genaro García Castro. La Fiscalía del estado, con la espada de la justicia en mano, ha solicitado formalmente al Congreso estatal el desafuero de ambos funcionarios, acusados de un presunto contubernio que habría burlado los procesos de licitación pública, violando la transparencia y dejando un reguero de interrogantes que exigen respuestas.
El contrato, firmado con la empresa Total Parts and Components, no solo despierta sospechas por la considerable cantidad de recursos públicos involucrados, sino también por el peculiar color guinda de las patrullas. Un detalle, aparentemente insignificante, que ha avivado el debate público y alimentado las especulaciones sobre una posible connotación partidista. La elección de este color, lejos de pasar desapercibida, ha inyectado una dosis extra de polémica al caso, convirtiéndose en un símbolo tangible de las interrogantes que rodean la gestión de los recursos públicos en Ahome.
La Auditoría Superior del Estado, tras una exhaustiva revisión del proceso de adquisición, ha detectado omisiones flagrantes en los protocolos de transparencia. Estas irregularidades, que saltan a la vista como una mancha de aceite en el agua, han dado pie a una denuncia penal que podría tener consecuencias devastadoras para la carrera política de Vargas Landeros y García Castro. La petición de desafuero, ya en manos de la Comisión Instructora del Congreso estatal, representa un paso crucial en este complejo entramado legal. La decisión de los legisladores, que se espera con expectación, definirá el futuro de ambos funcionarios y marcará un precedente en la lucha contra la corrupción en Sinaloa.
La posibilidad de una vinculación a proceso penal se cierne como una espada de Damocles sobre las cabezas de los acusados. El veredicto del Congreso, que se espera en los próximos días, será determinante para el curso de la investigación y podría desembocar en un juicio que sacudiría los cimientos del poder local. Este escenario, de por sí tenso, se complica aún más al considerar que se trata del tercer proceso de esta naturaleza en menos de tres años contra un alcalde en funciones del mismo partido político. Una coincidencia, cuanto menos llamativa, que ha despertado suspicacias y alimentado las teorías sobre una posible cacería de brujas con motivaciones políticas.
En medio de la tormenta, el gobernador Rubén Rocha ha optado por la prudencia y la distancia. Con un lacónico "Es un tema exclusivo del Poder Legislativo", el mandatario estatal se ha mantenido al margen de la controversia, evitando pronunciamientos que pudieran interpretarse como una interferencia en el proceso. Su silencio, sin embargo, no ha acallado las voces que exigen una investigación exhaustiva y un castigo ejemplar para los responsables. La ciudadanía, atenta a cada detalle, espera que la justicia se imponga y que la verdad, tarde o temprano, salga a la luz. El futuro de Ahome, y la confianza en sus instituciones, dependen de ello.
Fuente: El Heraldo de México